"Casi terminal". Una reconocida fábrica de calzados redujo de 120 a 15 empleados en los últimos años
Kioshi Footwear redujo casi el 85% de su personal. La UIA reportó señales de enfriamiento industrial y empresarios alertan por caída de ventas, costos y competencia importada.
Kioshi Footwear, una fábrica de calzado radicada en el partido bonaerense de Esteban Echeverría, redujo su planta de trabajadores de 120 a 15 personas en los últimos años, en un contexto marcado por caída del consumo, aumento de costos operativos y cambios en el comercio exterior.
El caso se conoce mientras el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) volvió a reflejar señales de desaceleración de la actividad manufacturera en abril, con indicadores sectoriales que mostraron bajas respecto de marzo.
El fundador de Kioshi, Emmanuel Fernández, aseguró en diáologo con Serrucho Económico: “La situación del calzado es casi terminal, todos los meses decimos que más abajo no podemos estar, pero se sigue profundizando la caída”.
Qué pasa con la industria del calzado
La empresa, dedicada a la fabricación de zapatillas, llegó a producir cerca de 40.000 pares mensuales entre 2022 y 2023, pero actualmente alcanza unos 10.000 pares por mes, según detalló Fernández.
“Hoy la falta de consumo es total. En Argentina se vendían casi cuatro pares por persona al año y ahora la cifra bajó a dos”, afirmó.
Importaciones, costos y consumo
Fernández indicó que en 2024 las importaciones de calzado crecieron cerca de un 40% interanual y sostuvo que actualmente ingresan productos del exterior a precios difíciles de igualar para fabricantes locales. “Aparecen calzados chinos a precios muy económicos y es difícil competir”, afirmó.
No obstante, señaló que el principal problema sigue siendo la demanda interna. “Más allá del origen de los productos, hoy no hay consumo, ni de bajo ni de alto precio”, remarcó.
“Nuestra fábrica es un cementerio de maquinaria. La mayoría de los equipos están apagados o se prenden una vez por semana para un trabajo puntual”, describió Fernández.
Qué muestran los datos industriales
El escenario coincide con los datos difundidos por la UIA, que reportó señales de enfriamiento de la actividad industrial durante abril, con retrocesos en distintos indicadores sectoriales respecto de marzo.

En ese contexto, empresarios del sector textil y del calzado advierten sobre una utilización reducida de capacidad instalada, menor producción y cierres de locales comerciales vinculados a la baja del consumo.



