Vaciamiento. Cierra una histórica fábrica de pallets en Misiones: 130 trabajadores quedan sin empleo
La empresa Linor SRL, proveedora de grandes compañías de todo el país, anunció su cierre en Azara. Los empleados bloquearon la salida de máquinas y reclaman salarios adeudados.
La crisis de la industria maderera sumó un nuevo capítulo en Misiones. El aserradero Linor SRL, una de las principales fábricas de pallets del noreste argentino y proveedora de firmas como Arcor, Quilmes y Loma Negra, anunció el cierre de sus operaciones en la localidad de Azara y dejó a 130 trabajadores al borde del desempleo.
La situación derivó en una protesta frente a la planta industrial, donde los empleados mantienen una vigilia para impedir el retiro de maquinaria y denunciar un posible vaciamiento de la empresa.
Según confirmó el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas, la firma adeuda salarios, vacaciones y otros compromisos laborales desde hace meses.
Reclamo de trabajadores y tensión en la planta

El conflicto escaló durante los últimos días, cuando operarios detectaron movimientos de máquinas dentro del predio industrial.
“Mientras estaban de vacaciones se empezaron a sacar máquinas. Vinimos a constatar y faltaban tres. Después cargaron dos arriba de un camión y ahí reaccionaron los trabajadores”, explicó Agustín Báez, secretario general del sindicato maderero de Posadas.
Desde entonces, empleados bloquean los accesos para evitar que continúe el retiro de equipamiento hasta obtener garantías sobre el pago de indemnizaciones y salarios pendientes.
De acuerdo con el gremio, Linor SRL debe al menos dos meses de sueldo, además de vacaciones y aportes vinculados a la obra social. También trascendió que la empresa afronta deudas millonarias con Arca y problemas por facturas impagas de energía eléctrica.
Una empresa clave para la industria

La firma era considerada una de las industrias madereras más importantes del sur de Misiones y una de las principales fabricantes de pallets de la región.
Desde su planta salían pallets destinados a compañías de consumo masivo, constructoras y exportaciones hacia Brasil.
“Es contradictorio porque la empresa seguía trabajando y salían muchísimos camiones por día. Vendía, pero no pagaba nada”, sostuvo Báez, quien apuntó contra una “mala administración” interna.
La empresa había atravesado dificultades durante los últimos años. A fines de 2025 ya había reducido personal y propuesto recortes salariales para sostener la actividad.
Incluso circuló un video del propietario Juan Carlos Lorenzo hablando con empleados sobre la imposibilidad de afrontar pagos.
Crisis en la forestoindustria

El cierre de Linor ocurre en un contexto complejo para el sector forestoindustrial argentino.
Empresarios y sindicatos advierten por la caída del consumo interno, el aumento de costos operativos y energéticos, la paralización de la obra pública y la apertura de importaciones.
“Este sector viene muy golpeado y hay empresas que ya no logran sostenerse”, señaló Báez.
Mientras tanto, los trabajadores esperan que en los próximos días se oficialicen los telegramas de despido y avance el proceso de quiebra.
Incertidumbre por las indemnizaciones
La principal preocupación de los empleados pasa ahora por garantizar el cobro de las indemnizaciones y haberes adeudados.
Por ese motivo, continúan apostados frente a la planta industrial de Azara, donde aseguran que permanecerán hasta obtener respuestas concretas.
“Hay familias enteras que dependen de este trabajo y hoy no tienen certezas de nada”, remarcaron desde el sindicato.




