Funciona desde 2011. Una reconocida fábrica de alfajores busca evitar la quiebra: la deuda que enfrenta y su plan para salir adelante
La fabricante de alfajores ingresó en concurso preventivo para reestructurar sus pasivos sin detener la producción. La empresa apuesta a nuevos canales de venta y a la exportación para fortalecer su flujo de caja.
La firma Alfajores Baltazar S.A., fabricante de la marca Alfa Pampa, inició un proceso de concurso preventivo con el objetivo de reordenar una deuda cercana a los $ 1.000 millones y garantizar la continuidad de sus operaciones. La medida fue declarada abierta el 25 de junio por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°27.
Según explicó el fundador de la compañía a iProfesional, Mariano Bonaventura, la decisión busca resolver un problema financiero sin afectar la actividad productiva. “El objetivo siempre fue sanear la empresa para seguir adelante y quedar mejor a nivel financiero”, afirmó.
La compañía llegó a producir más de un millón de alfajores por mes y actualmente busca recuperar terreno en un contexto marcado por la caída del consumo masivo y el aumento de los costos financieros.
El impacto de la caída del consumo
Durante el último año, la producción pasó de picos de 1,2 millones de unidades mensuales a un promedio de 750.000. Para adaptarse a la nueva realidad del mercado, la empresa redujo su estructura de 28 a 20 empleados y lanzó nuevas líneas de productos, entre ellas Miko, Alfita y Tuki.
Sin embargo, esas medidas no lograron compensar la retracción de las ventas. La compañía recurrió a préstamos bancarios para sostener la operación, pero el peso de los intereses terminó agravando la situación.
“Entre los socios hicimos un aporte de capital, pero fue para pagar cuotas de préstamos bancarios a tasas que superaban el 100% anual”, señaló Bonaventura.
Cómo está compuesta la deuda
La deuda presentada en el concurso ronda los $1.000 millones. De acuerdo con la empresa, aproximadamente la mitad corresponde a compromisos corrientes con proveedores, mientras que el resto está integrado por obligaciones bancarias y fiscales.
Bonaventura destacó el acompañamiento recibido por parte de los proveedores durante el inicio del proceso. También aseguró que los salarios continúan pagándose con normalidad y que la actividad de la planta sigue funcionando sin interrupciones.
“Con los primeros que hablamos fue con los empleados. Nunca les faltó un peso del sueldo y seguimos trabajando exactamente igual que antes”, remarcó.
La estrategia para volver a crecer
Durante junio, la fábrica ubicada en Villa Maipú volvió a alcanzar una producción cercana a los 1,2 millones de unidades, aunque con márgenes más ajustados que en años anteriores.
Para mejorar los ingresos, Alfa Pampa busca reducir su dependencia de las grandes cadenas de supermercados y aumentar su presencia en kioscos, mayoristas y almacenes.
“Antes casi el 80% de nuestras ventas iban a supermercados. Hoy necesitamos llegar mucho más a kioscos y mayoristas porque ahí está el volumen real del negocio”, sostuvo el empresario.
Exportaciones y nuevos proyectos
La compañía también apuesta al crecimiento fuera de Argentina. En junio comenzó a abastecer a las 150 sucursales de la cadena OXXO en Perú, una iniciativa que podría abrir nuevas oportunidades de exportación.
Mientras avanza el proceso judicial, la empresa mantiene otro objetivo de largo plazo: automatizar su línea de producción para mejorar la eficiencia. Según Bonaventura, la capacidad instalada permitiría superar los cuatro millones de alfajores mensuales trabajando a tres turnos.
“Ahora tenemos que generar caja, volver a crecer y llegar fuertes al momento de renegociar con los acreedores. La idea no es sobrevivir, sino salir de este proceso con una empresa más sana y preparada para crecer otra vez”, concluyó.

