Industria. De imprenta familiar a líder en documentos con seguridad: el salto tecnológico de una pyme cordobesa

+Latina puso en marcha una nueva etapa, basada en las tendencias de ofrecer documentos seguros híbridos (físicos y digitales) y en la internacionalización. La historia de una pyme familiar que empieza a pensar las condiciones para el ingreso de una tercera generación.

28 de febrero de 2026 a las 11:17 a. m.
De imprenta familiar a líder en documentos con seguridad: el salto tecnológico de una pyme cordobesa
Milagros y Bárbara Heyd Murad, directora general y adscripta al Directorio de Más Latina. (José Gabriel Hernández / La Voz)

Milagros y Bárbara Heyd Murad, directora general y adjunta al Directorio de +Latina, respectivamente, todavía se ríen cuando recuerdan que sus primeros "puestos" de trabajo en la empresa que fundó su padre, Celso, los tuvieron cuando eran unas niñas, jugando con las resmas de papel en el área de depósito, acompañando a sus padres al banco y haciendo café para los clientes que visitaban la empresa.

Lo que parecía un juego de infancia era, en realidad, el inicio de una formación natural que luego se fortaleció con la profesionalización.

Es así como esta pyme –y la mayoría de las empresas familiares de Córdoba– fue construyendo su historia, que comenzó hace más de 70 años cuando Celso Heyd entró en el rubro gráfico y que llega a la actualidad con el desafío de hacer impresiones de seguridad, como títulos académicos, documentos notariales y de otras profesiones, documentos oficiales e incluso análisis periciales de documentos.

Hoy la impresión de seguridad va camino a una combinación interesante de productos híbridos (físicos y digitales), basados en tecnología, investigación, insumos de alta calidad y procesos confiables.

+Latina es también un referente en Córdoba de las pymes familiares. El último cambio de directorio, con la salida de Natalia Heyd, y las primeras ideas sobre cómo será el ingreso de una tercera generación, marcan un ejemplo acerca de cómo se puede construir un camino que vincule a la familia y a la empresa.

–Para entender el presente de +Latina, hay que viajar siete décadas atrás. ¿Cómo fue el inicio de la mano de su padre, Celso Heyd?

–Milagros Heyd Murad (MHM). Es una historia que nos encanta contar. Nuestro padre, Celso, empezó hace 70 años en el rubro gráfico. Él era un apasionado, egresado de la escuela salesiana de artes gráficas, de donde salían los grandes maestros tipógrafos de la época. Inicialmente, como toda imprenta, hacía trabajos comerciales, pero desde hace más de 50 años tomó una decisión que cambiaría su destino. Empezó a imprimir documentos de seguridad, y fue el primero en hacerlo en el interior del país. Fue muy audaz para la época.

–Bárbara Heyd Murad (BHM). Fue un visionario total. En aquel entonces, hablar de impresiones de seguridad era hablar de títulos valores para todo el país. Pero él no lo hizo de forma improvisada. Viajó a Alemania, adquirió equipos específicos y trajo conocimientos que acá no existían. Lo hizo de manera muy profesional para la época y eso le permitió conquistar a los primeros bancos y transformar la imprenta comercial en una de seguridad. Mi padre era un artista; él me enseñaba a usar el pincel y la acuarela, me daba clases particulares. Era un oficio muy manual, muy de "maestro", lejos de las computadoras que vemos hoy. Con el tiempo, eso me sirvió para entender el trabajo de diseño que tienen las tramas de seguridad.

Milagros y Bárbara Heyd Murad, en el área de impresión de +Latina. (José Gabriel Hernández / La Voz)
Milagros y Bárbara Heyd Murad, en el área de impresión de +Latina. (José Gabriel Hernández / La Voz) (La Voz)

–Ustedes, supongo, habrán crecido entre las máquinas impresoras.

–BHM. Comenzamos jugando entre las bobinas y los papeles. Hacíamos figuras de papel y guirnaldas, y las colgábamos por toda la empresa. Cuando volvíamos, al otro día, me enojaba porque los habían descolgado.

–MHM. Esa fue una gran fortaleza de nuestros padres. Siempre, como si fuera un juego, nos fueron inculcando la cultura del trabajo; los acompañamos a reuniones, íbamos al banco a hacer trámites, archivamos, embalamos y hacíamos café para los clientes que venían a alguna reunión. Naturalmente, fuimos aprendiendo y pasando por todas las áreas de la empresa.

–Sin embargo, la empresa actual nace de una refundación en los '90. ¿Qué ocurrió en los años 90?

–MHM. Con el tiempo, se incorporó nuestra madre, Irene, al departamento comercial. En 1993, nuestra vida dio un vuelco. Nuestro padre falleció cuando nosotras éramos muy pequeñas. Nuestro hermano menor, Didier, tenía solo 4 años, yo 12, Bárbara 14 y Natalia 18. Mi mamá, Irene, quedó sola con los cuatro hijos y una empresa que, por la enfermedad prolongada de mi padre, había empezado a decaer y terminó cerrando durante dos años.

–BHM. Fue un momento de repensar todo. Pero mi mamá siempre ha sido una empresaria de alma. Ella tenía una empresa de selección de personal en Buenos Aires antes de incorporarse al departamento comercial. En 1995, con una visión comercial increíble, ella y Natalia decidieron reabrir y refundar la empresa bajo el nombre de Gráfica Latina.

–¿En qué nicho se enfocaron en esa nueva etapa?

–MHM. Mamá, con el tiempo que había trabajado con Celso, fue aprendiendo cómo funcionaba el mercado. Así puso en marcha la nueva etapa, entendiendo que la seguridad documental estaba muy concentrada en Buenos Aires y que había nichos desatendidos en el interior. Así que ella vio una oportunidad en lo que llamamos "documentación intermedia" para colegios profesionales. Y Natalia, al ser la hermana mayor, hizo mucha docencia con nosotras y nos enseñó mucho de esta actividad.

–BHM. Empezamos con las fojas notariales para colegios de escribanos, certificaciones de ingresos para consejos de ciencias económicas y documentación para otros colegios profesionales. Fue un trabajo de hormiga, atendiendo primero a algunas provincias hasta llegar hoy a cubrir todo el país, excepto la Ciudad de Buenos Aires, donde atendemos productos muy específicos. Fue un proyecto en el que nos embarcamos todos; nadie escatimó esfuerzos, cada uno en el rol que le tocaba, según su edad. Nosotras, por ejemplo, nos fuimos incorporando cuando terminamos el colegio y en la familia nos acostumbramos a que el conocimiento se comparte entre todos.

–Luego la empresa dejó de llamarse Gráfica Latina para pasar a ser +Latina. ¿Ese cambio de nombre qué significó?

–MHM. Fue el reflejo de una transformación de la industria, una decisión estratégica que ya habíamos tomado antes de la pandemia, pero que concretamos después de que volvimos a la normalidad. Entendimos que nuestro core de negocio ya no era el "mundo gráfico" tradicional, sino la seguridad documental. Queríamos garantizar certeza y acompañar la evolución de nuestros clientes, más allá de si el soporte era papel o digital.

–BHM. Nos pasó algo muy distintivo en las conferencias internacionales de High Security Printing a las que asistimos, que son los eventos más importantes de la industria gráfica. Nos dábamos cuenta de que volvíamos hablando más de DDS, iPhones, biometría y celulares que de tintas o papeles. Ahí dijimos. "El mundo está cambiando y nosotros también". Hoy tenemos un departamento de Transformación Digital que lleva tres años trabajando intensamente y abrimos nuevas unidades de negocios, como Digitalización, que pasa los documentos físicos (históricos o de valor) a uno digital.

Bárbara y Milagros Heyd Murad, junto al gerente de Más Latina, Carlos Vélez, en el área de Digitalización. (José Gabriel Hernández / La Voz)
Bárbara y Milagros Heyd Murad, junto al gerente de Más Latina, Carlos Vélez, en el área de Digitalización. (José Gabriel Hernández / La Voz) (La Voz)

–¿Qué es exactamente un DDS?

–MHM. Es el documento digital seguro o DDS, que es la evolución en materia de documentación segura. Trabajamos en soluciones que pueden ser documentos híbridos –que suman capas digitales a un documento físico– o soluciones 100% nativas digitales. Por ejemplo, formularios que antes eran solo papel ahora tienen trazabilidad digital, inventarios en bases de datos y controles de acceso que nosotros desarrollamos. Otra unidad de negocio son las bóvedas de seguridad, para resguardo de documentos.

–BHM. La ciberseguridad es la necesidad crucial de esta era, y más ahora que irrumpe la inteligencia artificial (IA) y la frontera entre lo falso y lo verdadero es cada vez más dudosa. Otra unidad de negocios es la consultoría, donde brindamos certeza a través de peritos en documentología, laboratorios de análisis forense y consultoría técnica. La seguridad hoy no es sólo un sello; es una cadena de custodia que empieza en el fabricante y termina en el usuario final.

–¿El papel está condenado a desaparecer?

–MHM. Hay un prejuicio sobre eso, pero la realidad muestra otras curvas. El packaging de seguridad y el sector editorial de valor agregado están en crecimiento. En seguridad, la tendencia internacional es el formato híbrido. El ejemplo perfecto es el pasaporte, sigue siendo papel o polímero, pero está lleno de antenas RFID (Identificación por Radiofrecuencia), capas encriptadas y vinculación con blockchain.

–BHM. Además, en muchos casos el papel sigue siendo necesario por cuestiones de accesibilidad, edad o falta de internet en ciertas zonas. Por eso ofrecemos opciones mixtas. El cliente puede tener su documento nativo digital, pero también su respaldo físico si lo desea. Incluso nos hemos especializado en sellos postales, un mercado enorme donde la impresión es tan sofisticada como la de un billete, ya sea por seguridad o por valor de colección.

–Hablando de billetes, ¿cómo ven la competencia de China en el mercado de la impresión de seguridad?

–MHM. En el sector privado y para nuestros clientes habituales, China no ha incursionado con fuerza. Sin embargo, a nivel nacional lo vemos, claro. Los billetes que antes se hacían acá, hoy se hacen en China por una cuestión de competitividad, de costos.

–BHM. Como todo país productor, de China vienen insumos de alta calidad y de menor calidad. Nosotros hemos optado por mantener a nuestros proveedores tradicionales de Alemania, España o Brasil.

Bárbara y Milagros Heyd Murad, junto a Mario Álvarez Cordeiro, del laboratorio dedicado a análisis forense y documentología de +Latina. (José Gabriel Hernández / La Voz)
Bárbara y Milagros Heyd Murad, junto a Mario Álvarez Cordeiro, del laboratorio dedicado a análisis forense y documentología de +Latina. (José Gabriel Hernández / La Voz) (La Voz)

–+Latina es hoy una empresa familiar, pero ustedes recalcan mucho la "profesionalización". ¿Cómo manejan esa frontera?

–MHM. Es un factor que nos diferencia. Somos una empresa familiar, pero muy profesionalizada. Tenemos un gerente general, Carlos Vélez, que no pertenece a la familia, y profesionales liderando cada área. Aplicamos lo que llamamos "liderazgo distribuido", para que la organización sea escalable y la dirección pueda enfocarse en lo estratégico. Todos los meses tenemos reuniones de "interproceso" en las que los mandos medios presentan su gestión con indicadores claros.

–BHM. También conformamos un comité directivo con asesores que nos acompañan desde hace años. Esto nos permite que las decisiones estratégicas sean consensuadas y analizadas desde miradas diferentes. Yo, por ejemplo, soy diseñadora, pero también estoy a cargo de investigación y desarrollo (I+D), y de dirigir los proyectos de transformación digital.

–Recientemente hubo un cambio importante en la estructura societaria, con la salida de Natalia Heyd. ¿Cómo fue ese proceso?

–MHM. Fue un proceso muy planificado y ordenado. Natalia tomó la decisión personal de retirarse de la gestión y vender su participación societaria tras años de muchísima intensidad laboral. Ella arrancó a los 18 años y no paró. Lo vivimos con total naturalidad, entendiendo que las empresas son estructuras vivas y tienen ciclos. Yo asumí el desafío de la dirección general y la titularidad, apoyada en nuestro equipo.

–BHM. Yo, por ejemplo, cuando decidí ser madre, tomé una decisión personal, cuando estaba mi mamá, que fue seguir en la gestión pero no en la participación societaria, porque necesitaba bajar un poco el ritmo. Es parte de la dinámica de las empresas familiares.

–¿Ya están pensando en la tercera generación?

–MHM. Mis hijos son pequeños, los de Bárbara un poco más grandes; de hecho, una de sus hijas ya hizo una pasantía corta aquí. Pero somos una empresa protocolizada. El protocolo familiar es claro. Dice que cualquier familiar que quiera ingresar es bienvenido, pero debe cumplir con los mismos requisitos profesionales que cualquier otro colaborador. Hay que hacer la misma "escuela" y tener un camino de crecimiento profesional. Es la única forma de proteger a la empresa de la familia, y viceversa.

–¿Dónde ven a +Latina en los próximos cinco años?

–MHM. Nos imaginamos siendo referentes indiscutidos en seguridad documental, pero con una evolución constante hacia lo digital. Queremos ser líderes en los mercados que estamos abriendo ahora y seguir brindando soluciones a la altura de lo que el mundo demanda.

–BHM. Un objetivo concreto es la internacionalización definitiva. Hoy ya tenemos un pie puesto en Bolivia con una exportación recientemente aprobada por su gobierno y seguimos fuertes en Uruguay con las universidades. En cinco años, esperamos tener una presencia mucho más robusta en toda Latinoamérica. Seguiremos siendo, como dice mi hermana, los guardianes de la certeza.

Milagros y Bárbara Heyd Murad crecieron desde niñas en la empresa que iniciaron sus padres. (José Gabriel Hernández / La Voz)
Milagros y Bárbara Heyd Murad crecieron desde niñas en la empresa que iniciaron sus padres. (José Gabriel Hernández / La Voz) (La Voz)

Familia y arte

Nombre. Milagros Heyd Murad (45).

Casada con. Mariano.

Hijos. Mía (11) y Martiniano (8).

Le gusta. Disfrutar con la familia, viajar y leer.

Cargo. Directora general y socia.

Nombre. Bárbara Heyd Murad (47).

Casada con. Cristian.

Hijos. Adriel (23) y Dana (20).

Le gusta. La música, sobre todo el canto y la guitarra. Además, integra la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (Acde).

Cargo. Directora general de Alta Seguridad, adscripta al Directorio y responsable de I+D+I.

Empresa. Gráfica Latina SRL. +Latina es su nombre comercial.

Colaboradores. 50.

Unidades de negocio. Digitalización (conversión de productos gráficos a digitales), bóvedas de seguridad para documentos, consultoría en documentología y Documentos Digitales Seguros (DDS).

Teléfono. (0351) 457-6029 y 457-6115.

Web. www.maslatina.ar