La Voz En Vivo. Préstamos en la mira: advierten por qué las cuotas ya no se licúan y qué mirar antes de sacar un crédito

El economista José Simonella analizó con La Voz En Vivo el nuevo escenario financiero donde el costo financiero total puede alcanzar las tres cifras.

10 de julio de 2026 a las 12:00 p. m.
Préstamos en la mira:  advierten por qué las cuotas ya no se licúan y qué mirar antes de sacar un crédito
La advertencia del economista Jos Simoella sobre sacar un préstamo en este momento.

El mercado crediticio en Argentina atraviesa un cambio de paradigma que afecta directamente el bolsillo de los consumidores.

Según explicó el economista José Simonella, hoy se produce el efecto contrario al histórico: las cuotas ya no se licúan con la inflación, sino que consumen una parte cada vez mayor de los ingresos familiares.

Esta advertencia fue realizada en una entrevista con La Voz En Vivo, donde el titular de la Federación de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas detalló que el endeudamiento actual de los argentinos ha llegado a un límite crítico de capacidad prestable.

El fin de las cuotas que se "licuaban"

Históricamente, la inflación en Argentina ayudaba a los deudores reduciendo el peso real de la cuota fija mes a mes. Sin embargo, Simonella señaló que actualmente los préstamos personales crecen a una tasa muy superior a los ingresos y a la inflación general.

Como ejemplo de este desfasaje, el especialista citó casos donde los préstamos crecieron al 70% anual frente a una inflación del 36%. Esto provoca que, cada vez que se debe pagar una cuota, esta represente un porcentaje más relevante del salario del trabajador.

"Ahora los préstamos se terminan pagando; vos anticipás consumo pero lo pagás con consumo futuro", afirmó Simonella. Esta situación ha provocado que quienes ya tomaron créditos estén muy endeudados y no posean margen para nuevas financiaciones.

Los bancos y el aumento de la mora

El escenario de dificultad de pago ha encendido las alarmas en el sistema financiero. Ante el incremento de la morosidad, las entidades bancarias han comenzado a endurecer sus requisitos y a ser más rígidas a la hora de otorgar nuevos créditos.

En el streaming **La Voz En Vivo**, se revelaron cifras impactantes: actualmente hay 20 millones de personas deudoras en el sistema financiero. De ese total, la situación irregular alcanza al 5,8% en los bancos, pero trepa al 26% en entidades no bancarias.

A pesar de la rigidez inicial, los bancos —especialmente los oficiales— han comenzado a lanzar planes de refinanciación. "A los bancos les conviene refinanciar y no tener que mandar a pérdida una parte de esos préstamos porque se transforman en irrecuperables", explicó el economista.

El margen para la baja de tasas

Simonella sostuvo que existe margen para que las entidades financieras reduzcan las tasas de interés. Muchos créditos actuales se pactaron el año pasado con tasas del 150% anual, diseñadas para evitar que los ahorristas se volcaran al dólar.

"Alguien que sacó un préstamo al 80% hoy puede pagar menos; el banco le puede cobrar 40% o 50%", detalló el especialista. Esto se debe a que el costo financiero de los bancos ha disminuido, con plazos fijos que pasaron del 70% a rondar el 20%.

Sin embargo, el problema persiste para los individuos que tomaron préstamos a tasa fija a largo plazo. A diferencia de las empresas, que suelen operar con tasas variables que bajaron con el mercado, el particular sigue "enganchado" a la tasa alta que firmó originalmente.

El consejo clave: mirar el CFT

Para quienes hoy evalúan tomar un crédito personal o utilizar la tarjeta de crédito, la recomendación es una sola: no mirar la tasa nominal, sino el Costo Financiero Total (CFT). Este indicador incluye la tasa de interés, la carga fiscal y los gastos administrativos.

Simonella advirtió que en muchos casos de refinanciación de tarjetas de crédito, las cuotas llegan a tener un costo financiero de tres cifras. "Esa tasa llega al 100% y es impagable", sentenció durante la entrevista en el portal.

Finalmente, recomendó que, salvo que sea imprescindible, se evite el endeudamiento bajo estas condiciones. Solo en casos de cuotas sin interés real se puede considerar una opción viable, siempre asegurándose de que no existan cargos ocultos que disparen el costo final.