VW. Alemania pide responsabilidad a Volkswagen ante los posibles recortes y cierres de plantas
El Gobierno alemán sigue de cerca los planes de Volkswagen para reducir capacidad de producción y reclama que cualquier decisión tenga en cuenta el impacto sobre los trabajadores.
El Gobierno de Alemania expresó este viernes su confianza en que Volkswagen (VW) tendrá en cuenta su responsabilidad con los trabajadores al definir las medidas que podría adoptar para ajustar su capacidad productiva a las condiciones del mercado global.
La reacción oficial llegó después de que el grupo automovilístico informara el jueves su intención de reducir su capacidad de producción hasta los 9 millones de vehículos anuales. La compañía justificó la decisión por la situación del mercado internacional y el aumento de la competencia.
Según informaciones publicadas por la prensa alemana, las medidas que analiza el fabricante podrían implicar el despido de hasta 100.000 empleados y el cierre de hasta cuatro plantas en Alemania.
El mensaje del Gobierno alemán para VW
Durante una rueda de prensa, la portavoz de Economía, Susanne Ungrad, señaló que las empresas deben considerar el impacto de sus decisiones estratégicas sobre sus trabajadores.

“Más allá de las decisiones empresariales, no cabe duda de que cada empresa debe asumir en sus decisiones estratégicas la responsabilidad respecto a sus trabajadores. Partimos de esa base”, afirmó.
La portavoz agregó que la posible reducción de puestos de trabajo y las decisiones relacionadas con plantas de producción representan “una señal adicional del profundo cambio estructural en la industria automovilística alemana”.
Asimismo, recordó que el sector automotor continúa siendo una actividad clave para la economía alemana y aseguró que el Ejecutivo sigue atentamente la evolución de la situación en Volkswagen.

Una industria en transformación
Ungrad explicó que el Gobierno mantiene un diálogo estrecho con la industria automovilística y destacó que existen medidas destinadas a acompañar la transformación del sector.
La funcionaria sostuvo que el Ejecutivo es consciente del alcance de los desafíos que enfrenta la industria y ratificó el apoyo a través de diferentes iniciativas orientadas a facilitar el proceso de adaptación.
Por su parte, el portavoz adjunto del Gobierno, Steffen Meyer, remarcó que el debate sobre las medidas todavía se desarrolla dentro de Volkswagen y evitó anticipar conclusiones sobre el resultado final de esas discusiones.
Empleo, crecimiento y competitividad
Meyer subrayó el interés del Gobierno por mantener una industria automovilística fuerte y competitiva. En ese sentido, explicó que el papel del Ejecutivo pasa por mejorar las condiciones generales para las empresas.
Entre los factores mencionados señaló los costes energéticos, las relaciones comerciales, los aranceles y el fortalecimiento de la demanda.

Además, indicó que el Gobierno trabaja en un amplio paquete de reformas orientado a impulsar el crecimiento económico y el empleo.
El objetivo, aseguró, es lograr “un repunte de la economía en Alemania tras años de estancamiento” y enviar señales claras que contribuyan a preservar puestos de trabajo y, en el mejor de los casos, generar nuevas oportunidades laborales.
Mientras continúan las discusiones dentro de Volkswagen, el futuro de las plantas y de miles de empleos en Alemania se mantiene bajo observación tanto por parte del Gobierno como de los trabajadores del sector.

