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Negocios

¿Dato mata relato? Caputo, los récords y las conexiones domiciliarias

El ministro pondera el pico histórico en el nivel de actividad. “Los datos son la verdad”, remarcó. Se consolida el estatus de una economía dual.

28 de marzo de 2026, 17:29
Caputo, los récords y las conexiones domiciliarias
DATOS. El ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionó las interpretaciones críticas sobre la coyuntura económica.

“¿Cómo se dirimen el sesgo o las ideologías? Con datos; no hay otra. Los datos son la verdad”.

La pregunta y la respuesta salieron por streaming y de la misma boca. La del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, durante una transmisión del programa “Las tres anclas”, que se emite por el canal oficialista Carajo, en YouTube.

“Estamos en récord histórico de nivel de actividad, de exportaciones, de consumo (...); los datos dicen exactamente lo opuesto de lo que se dice en los medios (de comunicación)”, agregó.

La serie desestacionalizada del estimador mensual de la actividad económica (Emae), que arranca en 2004, tocó un pico histórico en el primer mes de este año. “Esto ya roza lo absurdo –reforzó Caputo–, porque están instalando que estamos en una de las peores semanas del Gobierno, cuando estamos en récords”.

Pero Caputo dirime un sesgo con otro. Todos los datos, el dato, en términos “cortazarianos”. Es entendible desde su rol. No miente: interpreta. Al fin y al cabo, la economía no es una ciencia exacta, más allá de la potencia de la estadística.

El propio Alberto Benegas Lynch (h), uno de los economistas que más influyeron en la formación del presidente Javier Milei, le pone reparos a la idea de que los datos hablan por sí mismos.

“Hay que estarse (sic) precavido con aquello de tomarse al pie de la letra que ‘dato mata relato’, pues puede terminar matando las mejores intenciones de quien exhibe datos”, escribió años atrás en una columna de opinión que publicó Infobae.

Su razonamiento –que abreva en las ideas que el austríaco Friedrich Hayek, premio Nobel de Economía en 1974, explora en The facts of the social sciences, apunta a que las series estadísticas son indispensables, pero como complemento de un andamiaje conceptual de interpretación.

Esto no significa naufragar en un mundo de sensaciones, en el que conviven las diferentes temperaturas de cada hogar, sino en explicar el todo y sus partes.

Detrás de los datos

La tendencia-ciclo. Este indicador, que fue ajustado al alza al cierre de 2025 (venía mostrando un estancamiento), revela que la actividad económica avanza a la misma velocidad hace un año. Lenta, pero se mueve. Es como un auto que circula por una autopista a sólo 20 kilómetros por hora.

Los sectores que empujan. De los 16 rubros que mide el Indec, hubo 12 que crecieron en enero. Los saltos más elocuentes fueron en agro (25%) y pesca (51%). Luego aparecen hidrocarburos y minería (9,6%) y la intermediación financiera (7,7%). Esas cuatro actividades explican el récord al que alude Caputo.

También está transporte y comunicaciones, que si bien crece menos (2,3%), lo hace a un ritmo parejo desde el último trimestre de 2024.

Los rubros atrasados. Hay dos que siguen sin levantar cabeza. La industria manufacturera (acumula ocho meses de caídas anuales consecutivas) y el comercio, en sus versiones mayorista y minorista. Ambos tienen una fuerte incidencia en la matriz del empleo, sobre todo en los grandes centros urbanos.

En el caso de la industria, la medición sectorial de Orlando Ferreres & Asociados registró en febrero un fuerte tropiezo de casi 8% interanual.

Se suman hoteles y restaurantes (pese a la estacionalidad del verano), la administración pública (efecto motosierra) y los servicios en el hogar.

Los menos activos. Aquí la variedad es amplia. La novedad es la construcción, con un leve repunte interanual de 0,5%. También hay registros modestos en inmobiliarias, salud y educación.

Una economía dual

Con el paso de los meses, se está consolidando la idea de una Argentina dual, capaz de cobijar crecimiento económico con pérdida salarial y de empleo.

En el consumo, pasa lo mismo, porque conviven la compra de alimentos y de ropa con la de automóviles o pasajes aéreos.

Y la intermediación financiera se mueve entre bancos que pierden plata y una marcada demanda de financiamiento con tasas demasiado altas de morosidad.

En definitiva, los sectores que hoy traccionan el récord que mira Caputo tienen ductos troncales, pero, por su naturaleza, no se ocupan de las conexiones domiciliarias.