Actividad. La mitad de los industriales cordobeses dice estar peor, pero sólo uno de cada tres prevé más caída

El relevamiento del segundo trimestre muestra que el deterioro de la actividad continúa, aunque las expectativas ya no son mayoritariamente negativas. El 46% de las empresas no planea invertir y el empleo se sostiene por ahora. El dato coincide con un escenario nacional en el que la industria desacelera su caída, aunque todavía no consolida una recuperación.

23 de julio de 2026 a las 05:00 p. m.
La mitad de los industriales cordobeses dice estar peor, pero sólo uno de cada tres prevé más caída
Dos de cada tres industriales mantiene sus planteles de trabajadores. (Ramiro Pereyra/Archivos)

La industria de Córdoba sigue atravesando un escenario complejo. La mitad de las empresas afirma que está en una "peor posición" que hace un año, mientras apenas dos de cada 10 aseguran haber mejorado.

Sin embargo, cuando miran hacia los próximos meses, el panorama deja de ser uniformemente pesimista: sólo uno de cada tres industriales espera una nueva caída de la actividad y aparecen, por primera vez en varios trimestres, expectativas divididas entre crecimiento, estabilidad y retroceso.

Ese es uno de los principales resultados del Observatorio Trimestral "Pulso Productivo", presentado este jueves por la Unión Industrial de Córdoba (UIC), correspondiente al segundo trimestre de 2026, elaborado sobre una encuesta a 203 empresas de distintos sectores productivos de la provincia.

El informe describe una industria que mantiene capacidades productivas, pero con cada vez menos margen para utilizarlas plenamente. "La debilidad de la demanda, la presión impositiva y la incertidumbre reducen los incentivos para producir, invertir y expandirse", resume el documento, según el cual crecer dejó de ser la prioridad de las empresas para concentrarse en preservar la competitividad.

Menos caída, pero sin señales de recuperación

Los resultados provinciales coinciden con un escenario similar al que viene reflejando el Índice de Producción Industrial (IPI) de la fundación Fiel: la actividad manufacturera desacelera su ritmo de caída, pero todavía no aparecen señales consistentes de recuperación del sector productivo.

En Córdoba, el 43% de las industrias informó una reducción de la producción durante el segundo trimestre, mientras el 42% logró mantener sus niveles y apenas el 15% registró crecimiento. La comparación interanual muestra un deterioro todavía más marcado: el 50% declara estar en una peor posición y sólo el 20% asegura haber mejorado.

Expectativas divididas

A diferencia de otros relevamientos recientes, el futuro inmediato ya no concentra una mayoría claramente pesimista.

El 32% de las empresas anticipa una nueva caída de la actividad, el 27% proyecta crecimiento y el 41% considera que la situación permanecerá estable.

La UIC advierte que esta fragmentación de expectativas refleja un escenario sin una dirección definida y con decisiones empresariales cada vez más prudentes. "El sistema pierde dirección: no hay consenso sobre el escenario futuro", señala el informe.

El empleo todavía resiste

A pesar del contexto contractivo, el empleo industrial muestra una estabilidad relativa.

El 64% de las empresas mantuvo sin cambios su plantel durante el segundo trimestre, el 26% redujo personal y apenas el 10% incorporó trabajadores. La estabilidad es mayor entre las compañías medianas y grandes, mientras que las micro y pequeñas concentran la mayor parte de los ajustes.

El informe interpreta que las empresas intentan preservar el empleo mientras sea posible y que los recortes aparecen como una consecuencia tardía del deterioro de la actividad.

La inversión sigue siendo el principal límite

Uno de los datos que más preocupa al sector es la falta de inversión.

El 46% de las empresas asegura que no realizará inversiones durante los próximos meses, una situación que, según el estudio, limita la acumulación de capital y posterga cualquier recuperación sostenida.

Entre quienes sí prevén invertir, la prioridad ya no pasa por ampliar capacidad productiva, sino por sostener la competitividad.

La innovación tecnológica aparece como el principal destino de los recursos en prácticamente todos los tamaños de empresa, seguida por la incorporación de maquinaria y equipamiento. En las firmas más pequeñas también gana importancia el capital de trabajo.

Demanda, impuestos e incertidumbre

Por primera vez desde que comenzó la medición, la falta de demanda interna aparece entre las principales preocupaciones de los industriales, al mismo nivel que la presión impositiva.

El 46% de las empresas identifica la debilidad del mercado interno como el principal obstáculo para producir, porcentaje similar al que menciona la carga tributaria. Detrás aparecen la incertidumbre macroeconómica (36%), el costo laboral (22%), el costo financiero (16%), los costos energéticos (14%) y la apertura de importaciones (12%).

"La demanda emerge como el nuevo cuello de botella. El principal límite para producir ya no parece ser únicamente el costo de hacerlo, sino la dificultad para transformar capacidad instalada en ventas", concluye el estudio.

Financiamiento defensivo

Otro rasgo que caracteriza al momento actual es la escasa utilización del crédito.

La mayoría de las empresas continúa financiándose principalmente con recursos propios, mientras que el crédito bancario gana participación sólo entre las compañías medianas y grandes. El informe interpreta esta conducta como una estrategia defensiva en un contexto de elevada incertidumbre.