Consumo. Córdoba perdió 1.500 empresas y 3.700 empleos en comercio y servicios en un año
Son datos del primer trimestre. Firmas y puestos de trabajo caen en la provincia a un ritmo mayor en el total del país, según la Cámara de Comercio. Por ahora, no hay señales de recuperación.
La caída en el consumo pega de lleno en el sector más importante de la economía de Córdoba: el comercio y los servicios. El primer trimestre del año, comparado con el mismo período de 2025, cerró con unas 1.500 empresas menos y con la pérdida de 3.700 puestos de trabajo.
Los datos corresponden a la Radiografía del Comercio y los Servicios de Córdoba, un informe elaborado por Politikon Chaco para la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC).
En una presentación encabezada por el presidente de la entidad, Sebastián Parra, el estudio mostró que la caída de las ventas en el canal tradicional, sumada a los cambios en el consumo en el país, hace que el sector esté perdiendo empresas y puestos de trabajo.
Según el informe, en el período enero-marzo la cantidad de empresas bajó 5,5% interanual, cuando en el país se redujo 3,5%.
Lo mismo sucedió en el empleo, que descendió 2,5% en la provincia y 1,8% en el total nacional.
Alto impacto en Córdoba
Por su ubicación estratégica, históricamente el comercio y los servicios han sido el sector más importante en la economía de Córdoba.
En 2025, representó el 39,8% del producto bruto geográfico (PBG), tres puntos porcentuales menos que el pico registrado en 2023, pero por encima del promedio del período 2015-2025 (ubicado por encima del 38%)

El año pasado la economía de Córdoba creció 4,6%, pero el comercio y los servicios mejoraron sólo 3,5%, representando apenas una recuperación frente a lo que perdió en 2024.
En este contexto, el empleo privado formal representó el año pasado el 45,9% del total provincial, con 252.637 puestos de trabajo. Si bien quedó 0,4 puntos por encima del promedio de 2015-2025, implicó una caída del 0,6% anual (1.263 puestos menos) frente a la reducción del 0,4% en el total del empleo formal en la provincia.
Lo mismo sucedió con las empresas. La participación del comercio y los servicios en el total provincial tocó su pico en 2017 con 59,4%, en 2024 estaba en 57,6% y en 2015 quedó en 57,2%, por debajo del promedio de 2015-2025 que está por encima del 58%. En términos absolutos, en este período se perdieron en Córdoba 30.805 empresas del comercio y los servicios.
El impacto de la importación
Esta contracción no es resultado sólo de una baja en el consumo, por la reducción del ingreso disponible en las familias. Hay por detrás un cambio profundo en la economía y en las formas de consumo.
“Los motores que están impulsando el crecimiento de la economía en el país (minería y petróleo) no inciden en Córdoba. Y el agro tiene un impacto cada vez más acotado a su zona de influencia”, resaltó Alejandro Pegoraro, fundador y director ejecutivo de Politikon Chaco.
Pero además, hay otras transformaciones que afectan al sector. Una de ellas es el avance de la competencia desleal, tanto a través de las importaciones vía courier como también por el comercio informal e ilegal.
En 2025, las compras a plataformas internacionales (Shein, Temu y Mercado Libre, entre otras) desde Córdoba sumaron los U$S 81,2 millones, el tercer volumen más alto del país, detrás de la provincia de Buenos Aires (U$S 442,8 millones) y la Ciudad de Buenos Aires (U$S 152,3 millones). El crecimiento fue de 314,7% interanual.
Lo que más se importa es indumentaria y calzado (37,6%, unos U$S 30,5 millones), celulares y accesorios (15,4%, U$S 12,5 millones) y marroquinería (13,8%, U$S 11,2 millones), seguidos por repuestos y accesorios automotor, informática, y belleza y cuidado personal.
Lo que se lleva el comercio informal
Además, el 32% del comercio cordobés se mueve por canales no formales. Según el estudio, en 2025 el 32,1% del movimiento comercial de Córdoba se realizó a través de canales informales e ilegales –venta callejera, comercios no habilitados, marketplaces sin registro, entre otros– lo que equivale a U$S 2.388 millones.
Es cierto que Córdoba muestra la menor proporción relativa de informalidad del país (en séptimo lugar partiendo de las provincias de menor valor relativo), pero por el tamaño de su economía es la tercera en volumen en dólares comercializado de manera informal, detrás del territorio bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires.
Sin señales de recuperación
“Por ahora, no vemos una tendencia de recuperación en el corto plazo, creemos que va a ser lenta y larga”, resaltó el presidente de la CCC.

El Mundial de fútbol no ayudó al comercio. Si bien los integrantes de la entidad destacaron la importancia de la reducción de las tasas de interés, las ventas no están creciendo todavía.
Sobre esto, agrega el tesorero de la CCC, Martín Dahan: “La actividad no está cayendo, y eso es importante. En abril se hablaba de que el segundo semestre iba a ser mejor. Pero lo que observamos en julio es que, si la economía se recupera siguiendo la forma de la ‘pipa de Nike’ la pendiente de suba va a ser muy larga y suave. Ya es bueno decir que peor no vamos a estar”.
A dónde apunta el trabajo de la CCC
En este contexto, la CCC impulsa una serie de acciones orientadas a mejorar la competitividad del comercio formal.
Según Fabián Servetto, secretario institucional de la entidad, se creó una Mesa Permanente de Trabajo Público-Privada, junto al gobierno provincial y a la Municipalidad, apuntando a cuatro ejes:
Comercio ilegal. La idea es combatir el comercio informal, promoviendo mayor control sobre las importaciones vía courier, la informalidad y el contrabando.
Modernización. El plan es modernizar el marco normativo e impulsar incentivos a la inversión, simplificación de habilitaciones y regulación de ferias informales así como reducir la presión impositiva.
Fortalecer el comercio local. Apunta tanto al negocio físico como a sus propuestas digitales, a través del desarrollo de corredores comerciales, acciones de promoción del consumo, digitalización e incorporación de información estratégica.
Financiamiento y capacitación. La entidad viene fortaleciendo estos aspectos, mediante acuerdos con entidades financieras y programas de formación para mejorar la competitividad de las empresas y sus equipos.



