Sentencia. La Justicia decretó la quiebra de la cadena Garbarino y ordenó liquidar todos sus bienes

El Juzgado Comercial N°7 dictó el fallo. La histórica empresa llegó a tener más de 200 sucursales y 4.500 empleados.

05 de marzo de 2026 a las 07:30 p. m.
La Justicia decretó la quiebra de la cadena Garbarino y ordenó liquidar todos sus bienes
La Justicia decretó la quiebra de la cadena Garbarino y ordenó liquidar todos sus bienes.

El Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 decretó la quiebra de la histórica cadena de electrodomésticos Garbarino y ordenó la liquidación total de sus bienes, tras más de cuatro años de proceso judicial.

Según informó Infobae, la decisión fue firmada por el juez Fernando D’Alessandro luego de que fracasara el concurso preventivo iniciado en noviembre de 2021 y no se presentaran ofertas para rescatar la empresa durante la etapa final del proceso.

La resolución implica el cese definitivo de las operaciones de la compañía y el inicio del remate de sus activos para intentar cubrir parte de las deudas con acreedores.

El fracaso del proceso de salvataje

La quiebra se produjo tras el fracaso del mecanismo de cramdown, una instancia prevista en la legislación argentina que permite que terceros intenten hacerse cargo de una empresa en crisis.

Durante esa etapa, la firma Vlinder se inscribió para analizar una posible compra de la compañía y presentar un plan de reestructuración. Sin embargo, el plazo otorgado por el tribunal venció sin que se presentara una propuesta concreta.

Ante la falta de acuerdos con los acreedores y la imposibilidad de sostener el concurso preventivo, la Justicia resolvió avanzar con la quiebra y mantener la inhibición general de bienes de la sociedad.

Qué pasará con los activos de la empresa

Tras la sentencia, la sindicatura deberá inventariar y liquidar los bienes de la compañía.

Entre los activos que podrían ser subastados se encuentran las marcas Garbarino y Compumundo, que aún mantienen un alto reconocimiento en el mercado y podrían resultar atractivas para inversores interesados en relanzarlas bajo nuevos modelos de negocio.

También serán incluidos en el proceso las plantas industriales del grupo en Tierra del Fuego: los establecimientos Tecnosur y Digital Fueguina, que en el pasado funcionaron como centros de ensamblado de productos electrónicos, aunque actualmente se encuentran paralizados.

El proceso judicial además abarcará otras unidades de negocio vinculadas al holding, como la financiera Fiden y la agencia Garbarino Viajes, cuya quiebra ya había sido decretada previamente.

De gigante del retail a empresa en crisis

La caída de Garbarino marca el final de una de las cadenas más emblemáticas del comercio minorista argentino.

En su momento de mayor expansión, la empresa llegó a operar más de 200 sucursales en todo el país y a emplear a unos 4.500 trabajadores. Sin embargo, en los últimos meses apenas mantenía tres locales abiertos.

La crisis de la compañía se arrastraba desde hacía más de seis años y se profundizó tras el cambio de propietarios.

En 2020 la empresa fue adquirida por el empresario Carlos Rosales, titular del grupo asegurador Prof y entonces dirigente del club San Lorenzo de Almagro. Su gestión no logró revertir la situación financiera de la cadena.

Despidos y negociaciones fallidas

En noviembre de 2021, antes de iniciar el concurso preventivo, la compañía envió 1.800 telegramas de despido a empleados tras varios meses con sus locales cerrados y sin pago de salarios.

En noviembre de 2021 la compañía envió 1.800 telegramas de despido a empleados tras varios meses con sus locales cerrados y sin pago de salarios.
En noviembre de 2021 la compañía envió 1.800 telegramas de despido a empleados tras varios meses con sus locales cerrados y sin pago de salarios. (Gentileza)

Ante los reclamos del sindicato Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, el Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria por quince días para intentar abrir una instancia de negociación.

Meses antes, en abril de 2021, también había fracasado una posible operación de venta encabezada por el empresario Facundo Prado, presidente de Supercanal Arlink y CEO de Centrocard.

Tras años de crisis, negociaciones frustradas y una fuerte caída en la actividad, la cadena finalmente quedó sin posibilidades de continuidad, lo que llevó a la Justicia a ordenar su liquidación definitiva.