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Negocios

Volver al kilómetro cero. La inflación y el picaporte perdido hace 300 días

Abril quebró una seguidilla de 10 meses de precios en alza. Al enorme esfuerzo que implica sostener el equilibrio fiscal, se suma la compleja trama de la desindexación.

15 de mayo de 2026, 20:02
La inflación y el picaporte perdido hace 300 días
Javier Milei, presidente de Argentina.

Después de semanas atrapado en un interminable túnel, el Gobierno pudo recuperar, 300 días después, el picaporte para reabrir la puerta del núcleo esencial de su agenda económica: la baja de la inflación.

Hay un símbolo potente en esto: reconecta al presidente Javier Milei con el kilómetro cero de su gestión y con una parte esencial del contrato electoral por el que fue elegido, justo en momentos en que la trama de diferenciación con la casta política tropieza por el escándalo que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

A la vez, lo pone de nuevo en el camino hacia otro kilómetro cero, que es el puerto, también simbólico, al que pretende llevar a la inflación. El hilo dorado que une la promesa con su cumplimiento.

Es más: es probable que sea la primera buena noticia en el año, incluso por encima de las expectativas que movilizó la glamorosa Argentina Week en Estados Unidos.

Es que esta vez se trata de la economía real, de los avatares con los que conviven los hogares todos los días, una dinámica plagada de emocionalidad, en la que hoy destaca el creciente malhumor de los bolsillos que, después de pagar los gastos fijos, se quedan con pocos billetes para satisfacer los distintos grados de bienestar.

Pero no se puede perder de vista que, además del esfuerzo, el proceso involucra una indefinida cantidad de cuotas de paciencia. Un plan XL para curar uno de los males endémicos de nuestra historia económica.

ALIMENTOS. A nivel nacional, los precios aumentaron 1,5% promedio en abril. Fue clave la menor incidencia de la carne vacuna.
ALIMENTOS. A nivel nacional, los precios aumentaron 1,5% promedio en abril. Fue clave la menor incidencia de la carne vacuna. ((Pedro Castillo / Archivo))

La sanidad fiscal, clave

La película empezó por el lado correcto: suprimir la emisión monetaria derivada del déficit fiscal y sostener el equilibrio de las cuentas públicas.

Pero, como bien apuntó el economista brasileño Edmar Bacha –uno de los artífices del plan que barrió con la hiperinflación en Brasil–, "el equilibrio fiscal crea las condiciones para la estabilidad, pero la desindexación es lo que materializa la estabilidad".

En el primer componente, que es estructural, el Gobierno ha mantenido una conducta férrea, aunque con impactos dolorosos en servicios esenciales como salud y educación, y ahora en medio de una fase débil de recaudación, que pierde en términos reales con la suba de precios.

Los casi dos años y medio de gestión que lleva Milei muestran que en la pelea contra la inflación hay un éxito transitorio, que había entrado en una zona difusa de la que ahora empieza a salir.

Martín Rapetti, director ejecutivo de la consultora Equilibra, opina que el superávit fiscal primario es la mejor carta para creer que ese éxito pueda luego ser perdurable. A lo que se suma haber revertido el déficit energético y pasar a tener una balanza comercial positiva.

Pero cree que hay un signo de alerta en el precio del dólar. “El tipo de cambio está atrasado”, señala, y ese es un elemento que suele incidir en los planes de estabilización, ya que en algún momento opera una corrección.

¿Cuándo? Difícil establecerlo, pero la presión podría expresarse hacia fin de año o ya en el transcurso de 2027, que será un año electoral.

DÓLAR. El mes pasado, la demanda de ahorristas en el mercado de cambios prácticamente duplicó el nivel de febrero y marzo (Pexels.com/John Guccione/Advergroup.com)
DÓLAR. El mes pasado, la demanda de ahorristas en el mercado de cambios prácticamente duplicó el nivel de febrero y marzo (Pexels.com/John Guccione/Advergroup.com) (Dólares. (Pexels.com/John Guccione/Advergroup.com))

Desindexar, esa es la cuestión

Además de la higiene fiscal, hay otra trama compleja: la desindexación, es decir, convencer a los argentinos para que anulen el espejo retrovisor por el que miran la evolución pasada de los precios para proyectar su expectativa de corto plazo.

En diálogo con La Voz en Vivo, el ministro de Desregulación de la Nación, Federico Sturzenegger, consideró que “a las cosas hay que darles su tiempo” y comparó la desindexación con “la construcción de la reputación”.

En otras palabras, que se confíe en que esta vez va en serio y que la inflación bajará. Pero en el mientras tanto, algo hay que hacer. Uno no puede quedarse sentado a esperar. Justamente porque los factores inerciales se terminan imponiendo.

Eso es costoso desde lo productivo, lo laboral y lo social. Aumenta la morosidad en el pago de las cuotas de paciencia.

El reciente Informe de Política Monetaria del Banco Central es optimista. La entidad cree que “la ausencia de presiones inflacionarias inerciales en los mercados de trabajo y cambiario, junto con la reversión de factores estacionales, anticipa una desaceleración de la inflación”.

Es cierto que hay señales de una inflación núcleo que corre a una velocidad menor, aunque sin poder despegarse de la zona del 2% mensual.

Lo que no se advierte, en cambio, es que Milei y el equipo económico estén pensando en alguna herramienta o mecanismo que sirva para coordinar expectativas y que ayude a contener los factores inerciales. El ancla cambiaria no puede cumplir ese rol de manera indefinida.