Litigio. Qué dijo el dueño de Manaos tras el fallo que confirmó una indemnización de $ 800 millones para un exempleado

Luego de que la Suprema Corte de Mendoza rechazó su último recurso, el fundador de la firma confirmó que hará el depósito. Con un tono cargado de resignación, el empresario cuestionó con dureza el sistema laboral argentino.

22 de abril de 2026 a las 07:29 a. m.
Qué dijo el dueño de Manaos tras el fallo que confirmó una indemnización de $ 800 millones para un exempleado
Manaos.

Tras el rechazo de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza a un recurso extraordinario federal, el dueño de la firma, Orlando Canido, confirmó que cumplirá con la sentencia.

“Se pagará”, fueron las breves pero definitivas palabras del empresario ante la consulta sobre el fallo que lo obliga a desembolsar una cifra récord.

Resignación y dudas sobre el cálculo

Canido, quien inicialmente manifestó no estar al tanto de la última definición de la Corte mendocina, recibió la noticia con malestar. Si bien el monto original del capital era de $ 223 millones, los intereses acumulados elevaron la cuenta final por encima de los $ 807 millones.

Para el fundador de Manaos, el cálculo de la indemnización es incomprensible. El empresario señaló que el trabajador cumplió funciones por unos seis o siete años y cuestionó abiertamente la metodología judicial: “No sé qué cuenta hacen para llegar a esas cifras”. Además, calificó como “insólito” el peso de los intereses, que representan más de $ 584 millones del total a pagar.

Dura crítica al sistema laboral

Más allá del caso puntual, Canido aprovechó para sentar posición sobre la litigiosidad en el sector productivo.

Según su visión, el marco legal actual incentiva al empleado a buscar beneficios económicos rápidos a través de juicios. “Ve la posibilidad de ganar plata sin trabajar y no lo duda un segundo. Trata de sacar el mejor provecho”, sentenció el empresario al referirse al comportamiento de quienes inician este tipo de demandas.

El cierre de un largo litigio

El conflicto se originó por una demanda de un ex distribuidor que operaba en Mendoza, San Juan y La Pampa.

El trabajador alegó irregularidades en su registración y maniobras de evasión previsional durante casi una década de vínculo.

Con el rechazo de la vía federal, la empresa ya no cuenta con más instancias de apelación.

Ahora, Manaos dispone de un plazo perentorio de cinco días hábiles para acreditar el depósito de los fondos ante el tribunal y evitar que la deuda continúe incrementándose con intereses diarios.