Economía. Vaca Muerta y la minería ya generan casi la misma cantidad de dólares que el campo
Según distintos informes privados elaborados sobre datos del Banco Central, durante el primer cuatrimestre de 2026 los sectores energético y minero aportaron prácticamente la misma cantidad de divisas que el complejo agroexportador.
El crecimiento de Vaca Muerta, las exportaciones mineras y el ingreso de inversiones energéticas comenzaron a modificar uno de los pilares históricos de la economía argentina: el origen de los dólares que ingresan al país.
Según distintos informes privados elaborados sobre datos del Banco Central, durante el primer cuatrimestre de 2026 los sectores energético y minero aportaron prácticamente la misma cantidad de divisas que el complejo agroexportador.
De acuerdo con un estudio de la consultora 1816, entre enero y abril el ingreso neto de dólares provenientes de petróleo, gas y minería alcanzó unos U$S 8.150 millones, un monto equivalente al generado por cereales y oleaginosas en el mismo período.
“Todo el mercado esperaba hace tiempo que en algún momento la energía sea tan relevante para la balanza de pagos como el agro y lo cierto es que ese futuro ya llegó”, señalaron desde la consultora.
El fenómeno volvió a verse en abril, cuando energía y minería aportaron U$S 2.928 millones frente a los U$S 2.896 millones liquidados por el agro, incluso en plena cosecha gruesa.
Vaca Muerta, el litio y el nuevo mapa económico
El avance de Vaca Muerta y la minería también comenzó a modificar la dinámica económica regional del país.
Un informe de la Universidad Austral sostuvo que la Argentina atraviesa una transformación estructural impulsada por tres grandes polos: energía, minería y agroindustria.
Según las investigadoras Ana Inés Navarro y Marina Álvarez, el crecimiento de regiones vinculadas al petróleo, gas y minería ya tiene impacto sobre sectores como construcción, logística, transporte, comercio y servicios empresariales.
Neuquén aparece como uno de los principales focos de inversión gracias al desarrollo de Vaca Muerta, mientras que provincias como San Juan, Catamarca, Salta y Jujuy ganan protagonismo por los proyectos de litio, cobre, oro y plata.
“El impacto es heterogéneo”, remarcaron las autoras al advertir que no todos los sectores participan de la recuperación económica con la misma intensidad.
El rol del financiamiento y las inversiones
Las consultoras también señalaron que el crecimiento del sector energético no se explica únicamente por exportaciones.
En el caso del agro, el 91% de los dólares ingresados provino de ventas externas. En petróleo, gas y minería, en cambio, esa proporción fue del 71%, mientras que el resto estuvo vinculado a emisiones de deuda corporativa, obligaciones negociables y financiamiento externo.
Según la Fundación Mediterránea, desde las elecciones las colocaciones de deuda de empresas y provincias acumularon cerca de U$S 15.500 millones.
A eso se suma el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi). De acuerdo con un relevamiento citado en los informes, más del 90% de los proyectos anunciados bajo ese esquema corresponden a minería y petróleo y gas.
Las estimaciones privadas sostienen además que las inversiones aprobadas y en evaluación vinculadas al sector energético y minero ya superan los U$S 80 mil millones.
Las proyecciones para 2026
Las perspectivas para los próximos años apuntan a una profundización de esta tendencia.
La consultora EcoGo proyectó exportaciones energéticas cercanas a U$S 15 mil millones para 2026, frente a los U$S 11 mil millones estimados para 2025. En minería, las ventas externas podrían alcanzar U$S 7.700 millones el próximo año.
En paralelo, el agro seguiría siendo uno de los principales motores exportadores, con ventas proyectadas por alrededor de U$S 32 mil millones.
Con ese escenario, EcoGo estimó que las exportaciones totales argentinas podrían acercarse a los U$S 100 mil millones en 2026 y generar un superávit comercial cercano a los U$S 20 mil millones.
Para los analistas, el cambio refleja una transformación cada vez más visible: la economía argentina empieza a depender menos exclusivamente del agro y suma nuevos motores vinculados a energía, minería y exportaciones de recursos naturales.


