La música en cifras. José Palazzo: Córdoba es la segunda plaza en shows del país, pero dudo de que sobrevivan dos Arenas

La cara visible del Cosquín Rock revela los números detrás del mercado de la música, el impacto de la crisis en el bolsillo de los asistentes y los detalles del Arena, el megaproyecto en el ex Batallón 141. Además, cómo es vivir a mil por hora entre vuelos, giras y reuniones “secretas” en Nashville.

28 de marzo de 2026 a las 01:01 a. m.
José Palazzo: Córdoba es la segunda plaza en shows del país, pero dudo de que sobrevivan dos Arenas
José Palazzo, director y socio de En Vivo Producciones. (José Gabriel Hernández)

Cerró el balance de Cosquín Rock y desde entonces no paró ni un solo día. Después de organizar las presentaciones de Tini Stoessel en Córdoba, salió a Buenos Aires y empalmó hacia Uruguay; comió dos “panchitos”, trabajó hasta las 3 AM del otro día. Después de una reunión con sus socios charrúas, regresó la noche anterior a esta entrevista.

En el medio, tuvo que buscar un predio alternativo para La Renga, tras la caída de un edificio en Huracán. Y además, esta semana arranca la organización del Cosquín Rock 2027. Así vive José Palazzo, director y socio de En Vivo Producciones y presidente del Córdoba Welcome Clúster de Eventos.

Cuando le faltan pocas semanas para cumplir los 56 años, asegura que su ritmo es "una demencia", pero no puede con su genio: se irá de vacaciones en las próximas semanas con unos amigos al Festival de Jazz de Nueva Orleans, y en una recorrida por la Ruta del Blues hasta Nashville ya tiene agendadas reuniones “secretas” con agentes de la industria.

En una charla profunda sobre el negocio de la música, Palazzo analiza el presente de Córdoba, la segunda plaza más importante de Argentina en materia de eventos musicales; también habla del nuevo proyecto de Arena Córdoba y del duro golpe que la recesión le está asestando al ticket y a la asistencia de público a los recitales.

José Palazzo, en sus oficinas de En Vivo Producciones. (José Gabriel Hernández)
José Palazzo, en sus oficinas de En Vivo Producciones. (José Gabriel Hernández) ((José Gabriel Hernández/La Voz))

–En un año en el que el consumo se retrajo en casi todos los sectores, ¿qué balance económico dejó la última edición del Cosquín Rock?

–Mirá, nosotros hicimos un informe que nos dio, más o menos, un impacto de $ 50 mil millones. Fuimos los primeros en Argentina en hacer estudios de impacto económico de manera profesional, empezando en 2020 antes de la pandemia de Covid. El impacto económico incluye todo el desglose del gasto de la gente que viene al lugar, el gasto per capita de quienes se alojan, de los que van y vienen en el día, lo que consumen en combustible y lo que gastan tanto dentro como fuera del festival. Hoy lo hacemos de manera periódica junto con el Clúster de Eventos y la Agencia Córdoba Turismo, para entender no solo lo económico de los shows, sino todo lo que sucede alrededor de forma satelital.

–¿Cuánto impactó este movimiento económico para En Vivo Producciones?

–Tuvimos alrededor de 95 mil personas en los dos días, con picos arriba de las 45 mil cada jornada. Fue una edición muy pareja en programación. En cuanto a los números de la productora, Cosquín Rock tuvo un costo de entre $ 16 mil millones y $ 17 mil millones, y facturó unos $ 22 mil millones o $ 23 mil millones. De ahí, hay que descontar impuestos y recién ahí queda nuestra ganancia. Sucedió un fenómeno interesante.

–¿Cuál?

–Lo interesante es que el fenómeno ya no depende solo de la grilla; este año vendimos 20 mil entradas en tres días para la edición del año que viene, y sin haber anunciado ni un solo artista, con la promoción del banco BBVA. Eso en la industria se llama "comunidad": gente que viene a vivir la experiencia independientemente de quién toque. Viene gente de Buenos Aires, Rosario, del sur y del norte argentino, Uruguay, Paraguay y Chile, a pesar de que tenemos ediciones de Cosquín Rock allá. El 61% de la venta de entradas se concreta fuera de la provincia.

En su propia oficina, Palazzo tiene un minimuseo. (José Gabriel Hernández)
En su propia oficina, Palazzo tiene un minimuseo. (José Gabriel Hernández) ((José Gabriel Hernández/La Voz))

–Córdoba se ha consolidado como un polo de espectáculos. ¿Cómo escala hoy en el ranking nacional?

–Córdoba es hoy la segunda plaza de la Argentina en volumen de facturación y en corte de tickets. Y eso que no estoy sumando el movimiento económico del cuarteto, que es casi tan importante como el resto. Solo en los primeros cuatro meses del año, tuvimos estadios de Tini, Arjona, Chayanne, Montaner y Ricky Martin, además de Jesús María, Cosquín y Cosquín Rock. Es un volumen impresionante en apenas cuatro meses. Sin embargo, tanta oferta debilita otras fibras del espectáculo; cuando hay tanto show grande, los espectáculos más chicos o de nicho se resienten un poco. Aun así, la presentación de Il Volo (se hizo la semana pasada en la Plaza de la Música) estaba agotada hace un mes.

–Una de las grandes novedades es la construcción de un arena en el predio del ex Batallón 141. ¿Cuál es tu participación ahí?

–Es un proyecto ambicioso que estamos desarrollando junto con la Corporación América Inmobiliaria, que tiene la explotación del predio; Dale Play, una de las agencias con más contenidos del país, y En Vivo Producciones, donde somos socios minoritarios y nos encargaremos de la parte comercial y estratégica. También están involucrados Carly Jiménez y Carlos Ohanian. Prevemos que la construcción finalice para mediados o finales de 2028.

–¿Qué diferenciará al Arena Córdoba del Movistar Arena?

–Va a ser un arena supermoderno, muy parecido al Movistar, pero superador en espacio. El Movistar Arena está en medio de un barrio residencial con muchas limitaciones de logística; el nuestro está diseñado para que el load-in y el load-out (carga y descarga) sean velocísimos. El ángulo de giro para los camiones, por ejemplo, está pensado para que armar y desarmar shows sea muy dinámico, lo que nos permitirá tener una agenda muy cargada de contenidos.

–En Córdoba se habla de varios proyectos similares: Infinito Arena, el Domo Siglo 21, etc. ¿Hay mercado para tantos arenas?

–Hasta las 4.500 personas, Córdoba ya tiene solucionado su tema de shows con los dos lugares de Quality (Quality Arena, Espacio Quality y un espacio más pequeño), la Plaza de la Música y Atenas. No tengo información del Infinito Arena (desde seis mil personas hasta más de 10 mil, porque complementa con el playón), no conozco el modelo de negocio del Domo Siglo 21 (para 4.500 personas). Sobre los estadios de gran escala, yo creo que dos arenas para Córdoba es un montón, es mucho. Quizás en ocho o 10 años sí, pero en el mediano plazo es mucho y va a subsistir la que más contenidos tenga. Artistas como Arjona, Chayanne o Montaner son experiencias para vivir en arenas; probablemente hubieran hecho tres funciones en un arena en lugar de un estadio. Pero dudo que puedan sobrevivir dos estructuras de ese tamaño simultáneamente en la ciudad.

–La actividad se está resintiendo. ¿Cómo impacta la recesión actual en el negocio de la música en vivo?

–Le pegó de lleno. Si bien los shows del primer cuatrimestre se agotaron porque eran contenidos "inexorables", lo que está al medio y abajo está sufriendo igual que los restaurantes o los comercios. Hoy el bolsillo no da para todo. Hace un año y medio, una familia podía ir a ver a Arjona, a Ciro y a La Vela Puerca; hoy tiene que elegir uno solo. Según mi análisis, la actividad cayó entre un 25% y un 30%. El Cosquín Rock mismo tuvo un 20% menos de gente que el año pasado, que había sido un récord absoluto, con 120 mil personas.

–¿Por qué no se pueden ajustar los tickets al ritmo de la inflación?

–Porque el precio del ticket ya no resiste más subas; el bolsillo de la gente tiene un límite. Hoy los empresarios tenemos que trabajar en el volumen: ganar poquito en muchos shows en lugar de ganar bien en uno solo. Los costos crecen, los artistas tienen pretensiones muy elevadas. Además, tenemos una carga impositiva altísima. En una entrada de $ 80 mil, hay casi $ 18 mil que se van en retenciones, impuestos municipales, tasas de Sadaic y Aadi Capif. Casi 20% del valor de la entrada desaparece antes de empezar a pagar costos o al artista.

–¿El dólar bajo ayuda a traer artistas internacionales o complica la competencia?

–El dólar bajo ayuda a que vengan figuras como Robert Plant, Gorillaz o Dream Theater, pero genera una competencia externa muy fuerte. Al haber tantas opciones, el público se dispersa y es muy complejo lograr que todos los shows sean rentables en este contexto.

–¿Cuántas productoras hay en Córdoba?

–Mínimo 10 empresas en Córdoba y el interior del país que organizan espectáculos en forma profesional; 30 a 40 de manera esporádica, pero también lo hacen bien, y entre 10 y 20 firmas pequeñas que hacen eventos en cada una de sus regiones. Además, están los municipios.

–Desde el Clúster de Eventos, están impulsando la ley de industrias creativas. ¿Qué buscan con esto?

–Queremos que nuestra actividad se equipare a la industria. No es sólo por los beneficios fiscales, como la exención de Ingresos Brutos que ya tenemos para las entradas, sino por tener normas claras que acompañen la inversión privada. Un punto clave de la ley es incluir un artículo que establece que los actos temerarios y voluntarios de las personas son responsabilidad de ellas mismas.

–¿Eso apunta a limitar la responsabilidad del organizador ante accidentes?

–Exacto. Si una persona decide saltar de una tribuna para colarse, evadiendo vallas y seguridad, está cometiendo un acto temerario voluntario. El organizador tiene un dispositivo de seguridad acordado con la Municipalidad y Defensa Civil para cuidar a quienes entran, pero debe haber un límite en la responsabilidad civil de quien firma una habilitación si alguien decide correr un riesgo altísimo por su cuenta. Los espectáculos son un motor económico y turístico comprobado científicamente. La gente que viene al Cosquín Rock viaja, pernocta y consume; somos una industria que genera empleo formal masivo.

–Hablando de empleo, ¿cuál es la estructura hoy de En Vivo Producciones?

–Tenemos más de 90 empleados fijos en Córdoba y unos 20 para Cosquín Rock que trabajan todo el año. Nuestra idea es incorporar unas 30 personas más a nuestro staff fijo de aquí a fin de año. Para el festival, este año dimos altas tempranas para 4.700 personas, y sumando seguridad y proveedores, llegamos a casi seis mil personas laburando en el evento.

–Además del Arena y el Cosquín Rock, ¿qué otros proyectos de inversión tienen en carpeta?

–Estamos invirtiendo fuerte en Córdoba. Ya pusimos U$S 11 millones en la Plaza de la Música y, cuando terminemos el nuevo teatro, Legrand, la inversión total llegará a los U$S 13 millones. Ese teatro tendrá capacidad para 570 personas (puede llegar a 650 sin butacas) y estará listo para 2027. Y seguimos desarrollando artistas con nuestra agencia Boomerang, que ya tiene oficinas en España y en Buenos Aires.

–El Cosquín Rock ya es internacional. ¿Cuál es el próximo paso fuera de Argentina?

–Cosquín Rock no es una franquicia, es un desarrollo propio en el que invertimos y nos asociamos. Uruguay es hoy nuestro festival más grande afuera, con 35 mil personas en la rambla de Montevideo; es el evento más importante de ese país. Estamos confirmados en España (Valladolid y Barcelona), volvemos a Estados Unidos con las Cosquín Rock Sessions en Nueva York y con el Cosquín Rock en Miami, y estamos apuntando a regresar fuerte a México para 2027. Vamos paso a paso, cuidando nuestras capacidades operativas, porque cada mercado requiere una atención y una grilla muy específicas.

Palazzo señalando su foto con Ozzy Osbourne. (José Gabriel Hernández)
Palazzo señalando su foto con Ozzy Osbourne. (José Gabriel Hernández) ((José Gabriel Hernández/La Voz))

Productor, bajista y lector

Nombre. José Palazzo (55).

Hijas. Agustina y Pilar.

En pareja con. Natalia; sus hijos son Santino y Octavio.

Le gusta. Tocar el bajo en su grupo Los Mentidores (con tres discos). Ahora también está leyendo a Byung-Chul Han y a Pedro Saborido.

Empresa. En Vivo Producciones.

Socio. Marcelo “Chueco” Oliva, presidente de En Vivo Producciones.

Productora “demente”. Es la más grande del interior del país y está entre las cinco más importantes de la Argentina, junto con PopArt Music, Dale Play, DF Entertainment y Mood Live. Además, cuenta con Boomerang, una productora de artistas con oficinas en Buenos Aires y en España; la Plaza de la Música; la programación de Atenas y de Club Paraguay ( junto con sus dueños), y abrirá en 2027 Legrand, un teatro en Plaza de la Música con capacidad para 570 personas.

Cosquín Rock. Su principal producto se hace en Santa María de Punilla en febrero. También en Uruguay en marzo (es el evento musical más grande en el vecino país), Paraguay y Brasil en enero, y España en septiembre; en Chile, se hará en abril de 2027. En Estados Unidos, entre finales de este año o inicios llega a Miami, y en julio en el Latin American Music Conference en Nueva York. El próximo objetivo es volver a México en 2027. En todos los casos, se hacen con socios locales.

Capacitación. A su vez, tiene el Instituto de Cultura Contemporánea, que da carreras de gestión cultural, producción artística, producción de espectáculos, fotografía y curación; también la escuela de música Camino.