Impuestos distorsivos. Córdoba necesitaría 16 años para eliminar Ingresos Brutos y Sellos sin afectar sus cuentas públicas
Un trabajo de la Fundación Mediterránea estima ese plazo, aun con un crecimiento sostenido de la economía provincial. Buenos Aires requeriría 19 años y Santa Fe, 14.
La discusión sobre una reforma tributaria que reduzca la carga de los impuestos considerados más distorsivos siempre es tema de agenda económica.
Un estudio del Ieral de la Fundación Mediterránea advierte que el desafío fiscal es mucho mayor de lo que suele suponerse.
El trabajo, elaborado por el presidente del Ieral, Osvaldo Giordano, concluye que Córdoba necesitaría alrededor de 16 años de crecimiento económico sostenido para compensar la pérdida de ingresos que implicaría eliminar Ingresos Brutos y el impuesto de Sellos sin deteriorar el equilibrio de las cuentas públicas.
La estimación parte de un escenario considerado optimista: que la economía argentina logre expandirse un 3,3% anual en términos reales durante un período prolongado, algo que el propio estudio reconoce que el país no consiguió sostener en las últimas décadas.
El caso de Córdoba
El informe supone que las provincias mantienen constante el gasto público y destinan el incremento de recursos proveniente de una mayor coparticipación —producto del crecimiento económico— a reemplazar la recaudación obtenida por Ingresos Brutos y Sellos.
Bajo esas condiciones, Córdoba demandaría cerca de 16 años para prescindir de ambos tributos.
La situación no es exclusiva de la provincia. Según las proyecciones del Ieral: Buenos Aires necesitaría casi 19 años; Santa Fe y Mendoza, alrededor de 14 años cada una.
Los números reflejan el fuerte peso que tienen estos impuestos en el financiamiento de las administraciones provinciales. Ingresos Brutos constituye la principal fuente de recursos propios de la mayoría de las jurisdicciones, mientras que Sellos continúa aportando una porción relevante de la recaudación.
El desafío nacional
A nivel nacional, el estudio arriba a una conclusión similar. Eliminar las retenciones a las exportaciones y el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios (impuesto al cheque) también demandaría un proceso prolongado.
Según las estimaciones, el Gobierno nacional necesitaría 11 años de crecimiento económico continuo para compensar la pérdida de recursos generada por ambos tributos.
El trabajo incluso establece un posible orden de prioridades.
Si primero se eliminaran las retenciones, serían necesarios aproximadamente cuatro años para compensar su recaudación. Posteriormente, harían falta otros siete años para prescindir del impuesto al cheque.
Prudencia fiscal, pero también reforma
Para Giordano, los resultados no significan que deba abandonarse el objetivo de reducir la presión tributaria.
Por el contrario, sostiene que mantener el equilibrio fiscal constituye una condición necesaria, aunque insuficiente, para avanzar hacia un sistema impositivo más competitivo.
El economista advierte que confiar únicamente en el crecimiento económico haría demasiado lenta la eliminación de los impuestos que más afectan la inversión y la competitividad.
Por eso propone complementar la disciplina fiscal con una reforma tributaria integral que permita mejorar la recaudación de tributos considerados más eficientes y reducir progresivamente aquellos que generan mayores distorsiones sobre la producción y las exportaciones.

