La Voz En Vivo. Consumo táctico: por qué el 40% de los argentinos ya elige plataformas chinas para "darse un gusto"
Ximena Díaz Alarcón explicó en La Voz En Vivo cómo la crisis económica transformó a los compradores en "cazadores-recolectores" que buscan atajos en sitios como Shein y Temu.
El consumidor argentino ha desarrollado una capacidad de adaptación extrema frente a la inestabilidad económica, transformándose en lo que expertos denominan un "consumidor táctico".
Este fenómeno, que atraviesa a todas las clases sociales, marca un cambio profundo en la forma en que se vinculan con las marcas y el presupuesto hogareño.
Durante una entrevista con La Voz En Vivo, la especialista en tendencias y hábitos de consumo, Ximena Díaz Alarcón, detalló cómo la restricción económica agudizó el ingenio de las familias.
Según la experta, el hábito de compra se volvió una tarea de precisión basada en el momento, el método de pago y las promociones vigentes.
Este comportamiento implica dejar de ser un comprador tradicional para convertirse en un "cazador-recolector" de oportunidades, donde el calendario de descuentos y las combinaciones de tarjetas son un arte cotidiano. "Ser un consumidor argentino es todo un conocimiento que la gente tiene incorporado", destacó Díaz Alarcón en la entrevista.
El auge de Shein y Temu como "atajo"
Uno de los datos más disruptivos del informe presentado revela que el uso de plataformas chinas como Shein, Temu y Alibaba experimentó un crecimiento vertiginoso en el país. En menos de seis meses, la cantidad de argentinos que declaró haber comprado al menos una vez en estos sitios pasó del 22% al 40%.
Díaz Alarcón señaló que estas aplicaciones funcionan como un "atajo" emocional y económico para acceder a productos que hoy resultan inalcanzables en el mercado local. El fenómeno afecta especialmente al sector de la indumentaria, una de las categorías que los consumidores más han resignado debido a los altos precios.
"La gente se anima cada vez más; empiezan comprando una 'pavadita' para probar si llega y, al ver que funciona, se genera una satisfacción de haber tomado un atajo", explicó la experta.
Qué es la "bolucompra" y su rol emocional
El concepto de "bolucompra" surge en este contexto como una necesidad de compensación emocional ante una economía de subsistencia. Se trata de adquisiciones de bajo costo que no son esenciales, pero que permiten al consumidor sentir que todavía puede darse un gusto personal.
Según las mediciones de tendencias, 8 de cada 10 personas sintieron que lo que más tuvieron que resignar durante el último año fueron sus consumos de placer. Por ello, estas pequeñas compras funcionan como un bálsamo frente a la frustración de cubrir únicamente necesidades básicas.
"Es comprarte esa pavadita que no necesitás realmente, pero te hace sentir que te estás dando un gusto", definió Díaz Alarcón, diferenciándolo de compras más racionales vinculadas al bienestar o la salud.
El avance de las marcas B y las marcas propias
La crisis también ha consolidado el éxito de las denominadas "marcas B" y las marcas propias de las grandes cadenas de supermercados. El consumidor ya no siente que resigna calidad al optar por estas opciones, sino que se percibe como un comprador inteligente que optimiza su dinero.
Incluso en categorías donde tradicionalmente había una fuerte fidelidad a las primeras marcas, como en el sector de lácteos, hoy se observa una migración masiva hacia segundas marcas. El "boca a boca" entre vecinos y conocidos se ha vuelto fundamental para validar estos nuevos descubrimientos.
En los sectores más vulnerables, la situación es aún más compleja, con menores de edad que muchas veces deben sumarse a la generación de ingresos familiares para cubrir alimentos y bebidas básicas. La creatividad "a la fuerza" es la regla para garantizar la subsistencia diaria.
Un cambio de ADN que llegó para quedarse
A pesar de que los niveles de inflación puedan mostrar una desaceleración, Díaz Alarcón sostiene que estos hábitos tácticos ya forman parte del "ADN" del consumo local. La especialista comparó estas habilidades con un "superpoder" que se transmite de generación en generación.
"No imagino que se nos fuera a ir completamente este superpower; tendrían que pasar generaciones de mucha estabilidad para consumir de un modo más relajado", concluyó en su intervención en **La Voz En Vivo**. El consumidor argentino, por ahora, seguirá operando bajo el radar de la oportunidad y la táctica diaria.




