Desarrollos. Betania entregó la primera torre de su complejo más importante, donde invertirá U$S 60 millones
El grupo fundado por César Martínez cumple 35 años. Entregó en Nueva Córdoba la torre Perú, la primera del Distrito Betania, un emprendimiento de tres edificios con 550 departamentos y un total de 45 mil m2.
Como parte de los festejos de su 35° aniversario, Grupo Betania celebró este jueves por la noche un hito clave en su trayectoria con la entrega de la Torre Perú, la primera de Distrito Betania, el complejo más grande de la firma, con 550 departamentos, un total de 45.200 m2 en tres edificios.
El complejo está en Nueva Córdoba, sobre un predio de media manzana ubicado en las calles Perú, Temple y la avenida Vélez Sársfield. Prevé una inversión global estimada en U$S 60 millones, que se financia con la venta. En la torre Perú puso más de U$S 16 millones.

Según explicó Rodrigo Martínez, CEO de la desarrollista, este primer edificio que mira hacia la calle Perú tiene 120 departamentos y 120 cocheras totalmente vendidos.
La firma entregó la Torre Perú en un evento del que participó el intendente Daniel Passerini.
El avance de su obra más importante
Por su escala y sus servicios, Distrito Betania busca ser el desarrollo icónico del grupo fundado por César Martínez. Integra 200 cocheras subterráneas y amenities: un gimnasio, tres salones de usos múltiples (SUM) y un sistema de cuatro piletas, una central en planta baja y tres en el techo de cada edificio.
Mientras tanto, la empresa de la familia Martínez acelera los trabajos en los edificios restantes:
Torre Vélez Sarsfield. Será la más alta del complejo, con 18 pisos y aproximadamente 280 departamentos. Actualmente está en la etapa de losas del cuarto piso, tiene un plazo de entrega para agosto de 2029, y tiene más de 20% vendido.
Torre Temple. La tercera, que cerrará el perímetro, ya está en construcción, saliendo actualmente del segundo subsuelo.
Con costos al límite y esperando el crédito
En este marco, Martínez ofreció análisis sobre la coyuntura del sector desarrollista. Destacó que, aunque el mercado atraviesa una corrección de precios relativos, el costo de los materiales se ha estabilizado, situando la inflación de la industria por debajo del índice general.

"Los márgenes de rentabilidad del sector están en torno al 10% con toda la furia", advirtió el directivo, señalando que no hay margen para bajar precios en dólares, debido al riesgo financiero que asume el sector y el tipo de cambio.
Actualmente, las unidades de un dormitorio del complejo se comercializan en torno a los U$S 100 mil y a los U$S 105 mil. El perfil del comprador es el de un inversor particular atomizado, proveniente de sectores como el agro, la industria y profesionales de la salud.

La familia Martínez reconoció que el contexto es de caída en las ventas respecto a 2025 para todo el rubro, en parte porque en los dos años anteriores los departamentos usados se vendieron a un precio por debajo del valor de la reposición, lo que complicó a muchos desarrollistas cordobeses. Sin embargo, advierte que el stock de usados está llegando a su fin y que se viene un cambio en el mercado.
Perspectivas a futuro: esperando el crédito
Para el CEO de Betania, la clave para este sector será el regreso del crédito hipotecario a largo plazo, algo que podría darse cuando la inflación baje a un ritmo anual de 10%.

Al respecto, Martínez dijo que el stock de departamentos es "absolutamente inelástico", ya que producir una unidad demanda entre seis y siete años desde la aprobación del proyecto hasta la entrega. Por ello, vaticina una suba fuerte de precios cuando el crédito se reactive, lo que está impulsando a muchos inversores a adelantar sus decisiones de compra en la actualidad.
"Estamos terminando de ordenar la economía. Hay que ir preparándose para ese momento de gloria de nuestro mercado", concluyó el empresario.

A través de esta entrega, Betania buscó reafirmar su imagen en el mercado cordobés, cumpliendo los plazos comprometidos, un valor que la familia Martínez define como "innegociable".
Un empresario agradecido
En 1989, año de crisis hiperinflacionaria y política en Argentina, César Martínez perdió su empleo en la empresa de ingeniería donde trabajaba.
Con 41 años, cuatro hijos y la ayuda de su esposa, empezó a buscar trabajo como ingeniero civil, hasta que un día golpeó a su puerta un conocido que le propuso poner su capital y que él construyera una casa para vender.
Aquel primer inversor lo conectó con su cliente, lo que derivó en la construcción de otra casa, quien a su vez lo contactó con su socio, que quería hacer un edificio; esa obra fue Betania I.
Su fe lo llevó a ponerle a la empresa el nombre de Betania, una aldea ubicada en el lado oriental del Monte de los Olivos, a tres kilómetros de Jerusalén, donde según los Evangelios vivían Lázaro, Marta y María, "los amigos de Jesús", advierte la familia Martínez. Actualmente, es la ciudad palestina de Al Azariyeh, que significa “el sitio de Lázaro”.
"Soy un agradecido a Dios, porque en aquel entonces no salí a buscar a estas personas, el único que puede haberlas enviado es Dios. Hoy tengo a mis cuatro hijos al frente del grupo, Rodrigo, Sol, María Eugenia y Agustín. Yo voy todos los días a la empresa, pero como espectador”, resaltó.
Respecto a la entrega de la torre Perú, el empresario agregó: “Cumplir con los plazos es fundamental, a lo largo de los años es lo que ha llevado a que la gente tenga confianza en nosotros”.

