Buenos Aires. Tras 15 años de conflicto, la Iglesia Mormona recibe luz verde para construir un mega templo
La Justicia de la Ciudad revocó la medida cautelar que frenaba la obra en la manzana lindera al Convento Santa Catalina de Siena. El proyecto, de estilo art déco, incluye una plaza pública que ocupará el 60% del terreno.
Tras una disputa judicial que se extendió por más de una década, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días podrá avanzar con la construcción de un imponente templo en el barrio de San Nicolás.
La Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo dejó sin efecto la restricción dictada en primera instancia, la cual había sido solicitada por la ONG Basta de Demoler en diciembre pasado.
Un proyecto de estilo Art Déco en el casco histórico
El futuro edificio, diseñado por el estudio Bodas Miani Anger (BMA), tendrá un estilo art déco y se levantará en la parcela delimitada por las calles San Martín, Viamonte, Reconquista y la avenida Córdoba.
Además del templo y las oficinas administrativas, el plan contempla la creación de una plaza pública que ocupará el 60% del predio, lo que aportaría un nuevo espacio verde al Área Central de la Ciudad.
A pesar del fallo favorable, la Iglesia aún debe iniciar los trámites formales de permiso de obra ante el Gobierno porteño, aunque ya cuenta con la viabilidad técnica otorgada por la Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUr).
Un terreno con siglos de historia
El conflicto por estas tierras no es nuevo. La manzana es de una relevancia histórica excepcional, ya que formó parte del primer convento de monjas de Buenos Aires, fundado en 1745. Durante siglos, el sitio albergó camposantos y cultivos coloniales, lo que lo convierte en un área de alto valor arqueológico.
En 2014, el conjunto de Santa Catalina fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro de la Unesco, a instancias de las denuncias de organizaciones patrimonialistas.
La resistencia de los vecinos
Desde la ONG Basta de Demoler sostienen que el proyecto transgrede las normas de Protección Histórica y mantienen su postura de que el terreno debería ser expropiado para convertirse íntegramente en una plaza pública.
Ante el reciente revés judicial, la organización ya advirtió que apelará la decisión ante el Tribunal Superior de Justicia.
Por su parte, los representantes de la Iglesia Mormona aseguran que, si bien la ONG puede seguir cuestionando el accionar gubernamental, esto no debería impedir que el trámite de autorización del templo continúe su curso.

