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Redacción La Voz
Las autoridades de Países Bajos iniciaron una investigación para determinar si hubo un uso indebido de la fuerza durante una intervención policial en la localidad de Zeist, luego de que se viralizaran videos en los que una mujer embarazada es arrojada al suelo durante un operativo.
El hecho ocurrió el pasado 19 de mayo en un centro para solicitantes de asilo y generó repercusión pública tras la difusión de las imágenes en redes sociales.
La Policía neerlandesa confirmó que analiza el accionar de los agentes involucrados y que todas las grabaciones disponibles serán incorporadas a la investigación.
Según la información recabada por El País, la mujer no sufrió heridas de consideración tras la caída.
Las imágenes difundidas muestran parte de una intervención policial en el predio. En una de las grabaciones se observa a una mujer embarazada siendo apartada por una agente policial y cayendo al suelo durante el procedimiento.
Instantes después, un hombre se acerca para asistirla y comienza un enfrentamiento físico con los efectivos presentes en el lugar. A partir de ese momento se produce un forcejeo que incluye empujones, golpes y maniobras de reducción mientras otros policías intentan controlar la situación.
Un segundo video muestra al hombre inmovilizado en el suelo por varios agentes.
Según el comunicado oficial de la Policía de Países Bajos, los efectivos acudieron al centro de acogida alrededor de las 21.15 tras recibir una denuncia relacionada con amenazas y presuntos actos de vandalismo cometidos con un arma blanca.
Aunque los hechos ocurrieron el 19 de mayo, una semana después la Policía emitió un comunicado oficial, cuando las imágenes comenzaron a multiplicarse en distintas plataformas digitales.


Desde la fuerza señalaron que se realizará una investigación interna. “Debemos analizar exactamente qué ocurrió y en qué secuencia se desarrollaron los hechos”, indicó un portavoz policial citado por medios locales.
Voceros de la Policía neerlandesa señalaron que los efectivos debieron actuar en una situación que calificaron como “dinámica y potencialmente riesgosa”. Según explicaron, la prioridad era garantizar la seguridad tanto de las personas presentes como del personal policial que intervenía en el procedimiento.
Las autoridades también informaron que el hombre involucrado en la pelea, un residente de Zeist de 30 años, fue detenido tras el incidente y posteriormente recuperó la libertad.