Comercio exterior. Trump impone un arancel del 25% a productos de Brasil y escala la tensión con el gobierno de Lula
La medida regirá desde el próximo miércoles y exceptúa al petróleo y la carne; el mandatario brasileño calificó la decisión como un "hito lamentable" y denunció la "participación de la familia Bolsonaro".
El gobierno de Donald Trump anunció este miércoles por la noche la imposición de un nuevo arancel del 25% a miles de productos provenientes de Brasil.
La administración estadounidense justificó la medida alegando que el país sudamericano adoptó prácticas comerciales "desleales" contra Estados Unidos.
La disposición entrará en vigencia a partir del próximo miércoles y afectará a una amplia gama de artículos, aunque contempla excepciones estratégicas. Entre los productos que no se verán alcanzados por el gravamen se encuentran el petróleo, el gas, la carne de vaca, el café, las naranjas y las piezas de aeronaves.
Sin embargo, otros bienes clave de la canasta exportadora brasileña, como el etanol, sí estarán sujetos al nuevo tributo del 25%. El anuncio fue realizado a través de la oficina del Representante de Comercio, dirigida por Jamieson Greer, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Impacto en la relación bilateral
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su enérgico rechazo a través de sus redes sociales poco después de conocerse la noticia. "El día 15 de julio de 2026 pasará a la historia de las relaciones entre Brasil y EE.UU. como un hito lamentable", sentenció el mandatario.
Lula manifestó que su gestión "repudia la decisión" de la Casa Blanca y aseguró que no existe justificación para aplicar medidas de carácter unilateral contra su nación. El líder brasileño advirtió que su país no reconocerá la legitimidad de investigaciones comerciales que no tengan respaldo en las reglas multilaterales.
Respuesta del gobierno brasileño
Ante este escenario, Brasilia confirmó que iniciará los trámites para activar los instrumentos de la Ley de Reciprocidad, aprobada por el Congreso Nacional. Esto implicaría la aplicación de aranceles recíprocos a productos estadounidenses que ingresen al mercado brasileño.
Además, el gobierno de Lula adelantó que retomará el conflicto en el ámbito del mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial de Comercio (OMC). "Nunca hemos abandonado la mesa de negociación para defender los intereses nacionales", subrayó el presidente de Brasil.
Acusaciones contra la familia Bolsonaro
En su descargo, Lula vinculó la medida económica con el clima político interno y la campaña para las elecciones presidenciales de octubre. Denunció una "participación activa de la familia Bolsonaro" en la construcción del escenario que derivó en las sanciones de Washington.
"Es triste constatar que el lamentable desenlace de las investigaciones forma parte del guion construido con la colaboración de la familia Bolsonaro", afirmó Lula. Calificó a los miembros de la familia del exmandatario como "falsos patriotas" que defienden acciones contra su propio país por objetivos electorales.
Argumentos de la Casa Blanca
Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, utilizó su cuenta en la plataforma X para argumentar a favor de los aranceles. Rubio sostuvo que el gobierno de Lula no ha negociado con Estados Unidos de "buena fe" durante el último año.
"Sus políticas son malas para los estadounidenses y los brasileños", añadió el funcionario estadounidense, apuntando directamente contra la figura del mandatario sudamericano. Según Rubio, estos gravámenes son el "precio" que debe pagar Brasil por priorizar intereses políticos sobre acuerdos de bienestar común.
Investigaciones y disputas previas
La base legal utilizada por Trump para esta medida es la denominada "Sección 301", una ley que permite a EE.UU. investigar y sancionar prácticas comerciales extranjeras. El gobierno republicano había iniciado esta investigación en julio del año pasado bajo sospechas de proteccionismo injusto.
Washington acusa a Brasil de proteger indebidamente a sus industrias nacionales y de no combatir de manera suficiente la corrupción. También existen roces por el sistema de pagos digitales brasileño (PIX), al que EE.UU. señala por perjudicar a empresas como Visa y Apple.
Antecedentes de tensión arancelaria
Este episodio no es el primero en la tensa relación comercial actual; el año pasado, Washington llegó a imponer un arancel del 40% sobre diversas exportaciones brasileñas. Aquellos gravámenes fueron retirados parcialmente tras una reunión ejecutiva en noviembre de 2025.
Posteriormente, la justicia estadounidense obligó a eliminar los aranceles restantes, lo que derivó en un impuesto provisional del 10% que expira este mes. Con la nueva tasa del 25%, Trump busca restablecer una presión comercial firme sobre la mayor economía de América Latina.
Contexto electoral en Brasil
La imposición de aranceles se produce a meses de los comicios presidenciales donde Lula busca la reelección, enfrentando a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente. El gobierno brasileño sostiene que el endurecimiento de Washington busca influir en el proceso electoral para favorecer a la oposición de derecha.
A pesar de las sanciones, el entorno de Lula afirma que la tensión diplomática con Trump ha contribuido a aumentar la popularidad del actual presidente. El líder del PT insiste en que la soberanía de Brasil debe estar "por encima de todos los partidos y todas las tendencias".





