Preocupación. Emergencia climática en Europa: la ola de calor de junio dejó un saldo de al menos 12 mil muertes adicionales
El balance es preliminar y abarca a 24 países de la región. Expertos califican la situación como "dramática" y advierten que las cifras podrían aumentar mientras se completan las estadísticas oficiales.
Una intensa y persistente ola de calor que azotó a Europa durante el mes de junio ha provocado un aumento crítico en la mortalidad, con al menos 12 mil fallecimientos adicionales reportados de manera preliminar.
Las autoridades sanitarias y organismos de monitoreo advierten que este fenómeno está dejando una huella histórica en los registros de salud pública del continente.
Cifras alarmantes en todo el continente
De acuerdo con datos recopilados por la plataforma europea de monitoreo de sobremortalidad, EuroMomo, la última semana de junio registró 14.260 muertes por encima de lo esperado.

Este modelo estadístico, que analiza datos de 24 países que representan a unos 400 millones de habitantes, señala que esta "semana 26" de 2026 ha sido la de mayor exceso de mortalidad desde que se iniciaron los registros armonizados en 2020, con la única excepción de una semana durante la pandemia de Covid-19 en 2022.
El impacto ha sido desigual pero severo en diversas naciones:
- Alemania: se contabilizaron 7.100 muertes adicionales en comparación con las dos semanas previas.
- Inglaterra y Gales: el servicio meteorológico británico (Met Office) estimó 2.200 muertes relacionadas con el calor entre el 18 y el 28 de junio.
- Francia: la Agencia Nacional de Salud Pública reportó más de 2.000 fallecimientos extra en una sola semana.
- Bélgica: registró un total de 1.747 muertes en exceso entre el 18 de junio y el 1 de julio, una cifra récord para una ola de calor en lo que va del siglo XXI.
Una emergencia de salud pública
Lasse Vestergaard, epidemiólogo y coordinador de EuroMomo, calificó la situación como “bastante dramática”, subrayando que no se han identificado otras causas para este pico de mortalidad que no sean las temperaturas extremas.
Por su parte, el director regional de la OMS para Europa, Hans Henri Kluge, lanzó una dura advertencia a los gobiernos. “Contamos con las herramientas para evitar estas muertes”, afirmó, lamentando que todavía se considere al calor como un simple fenómeno meteorológico en lugar de una “emergencia de salud pública”.
Con el verano boreal aún en curso, las autoridades instan a la población a extremar las precauciones, mientras se espera que las cifras finales de mortalidad sigan ajustándose al alza a medida que se procesen todos los datos oficiales.



