Tensión. Trump aseguró que Irán busca un acuerdo de paz en secreto por temor a "ser asesinados por su propia gente"
En el marco de un conflicto que ya cumple casi un mes, el presidente Donald Trump afirmó este miércoles que las autoridades de Irán están ansiosas por alcanzar un acuerdo que ponga fin a las hostilidades, aunque lo niegan públicamente por temor a represalias internas.
Según el mandatario estadounidense, el régimen iraní mantiene una postura de negación oficial ante el riesgo de enfrentar consecuencias fatales a mandos de sus propios ciudadanos.
Negociaciones bajo cuerda y críticas a la prensa
Durante la cena anual del Comité Nacional Republicano del Congreso en la estación Union Station, Trump sostuvo que, pese a las declaraciones del canciller iraní Abbas Araqchí, los contactos existen.
"Ellos están negociando, por cierto, y quieren llegar a un acuerdo con muchas ganas. Pero tienen miedo de decirlo, porque temen ser asesinados por su propia gente", insistió el presidente, añadiendo que también temen una respuesta militar directa de Estados Unidos.
En su discurso, Trump aprovechó para arremeter contra la cobertura mediática de la guerra, criticando los análisis que cuestionan su visión triunfalista sobre el desarrollo del conflicto en Medio Oriente.
La propuesta de Washington y el rechazo de Teherán
La tensión escaló luego de que Irán rechazara una propuesta estadounidense de 15 puntos para detener la guerra, calificándola de "excesiva".
El plan, según fuentes cercanas a las negociaciones, incluía el levantamiento de sanciones y cooperación nuclear civil a cambio de reducir el programa nuclear iraní, aceptar la supervisión de la Aiea, limitar el lanzamiento de misiles y garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz.
La respuesta desde Teherán fue tajante. Ebrahim Zolfaghari, portavoz militar iraní, sentenció: "Alguien como nosotros jamás llegará a un acuerdo con alguien como ustedes. Ni ahora, ni nunca". Por su parte, Irán busca imponer sus propias condiciones, exigiendo el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz y la reparación de la infraestructura dañada por los ataques.
Un mes de hostilidades
La guerra entra ahora en su cuarta semana, tras haberse iniciado el 28 de febrero con una ofensiva coordinada de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
Como respuesta, Irán lanzó ataques con misiles y drones contra Israel y objetivos estratégicos en el Golfo, además de mantener un bloqueo sobre el estrecho de Ormuz, punto neurálgico por donde circula el 20% del suministro mundial de petróleo.



