La Voz En Vivo. Terremoto en Venezuela: brigadas de ingenieros se organizan para evaluar miles de edificios en riesgo

En una entrevista realizada para La Voz En Vivo, se detalló cómo la sociedad civil lidera el rescate y la inspección técnica ante la crisis habitacional y el desamparo estatal tras los sismos.

02 de julio de 2026 a las 11:49 a. m.
Terremoto en Venezuela: brigadas de ingenieros se organizan para evaluar miles de edificios en riesgo
Khaterine Roa llora mientras miembros del Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles buscan sobrevivientes en un edificio que se derrumbó durante los terremotos que azotaron La Guaira, Venezuela.

A una semana de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela, el Colegio de Ingenieros de Caracas ha iniciado una convocatoria masiva de profesionales. El objetivo es conformar brigadas de inspección que permitan evaluar los daños estructurales en las zonas más afectadas.

En una cobertura especial realizada durante en La Voz En Vivo, se destacó que la organización espontánea de la sociedad civil ha sido el motor principal de la ayuda humanitaria y las labores de rescate en el litoral central y la capital.

Inspección técnica y riesgo edilicio

Las brigadas están integradas por ingenieros civiles, eléctricos, mecánicos, arquitectos y patólogos. Estos profesionales buscan dar certeza a los ciudadanos que habitan edificios con grietas visibles, en un contexto de más de 200 réplicas constantes.

“Hay edificios que tienen fisuras y siguen personas habitándolos porque no tienen más a dónde ir”, informó desde Caracas, Ayrton Monsalve, periodista y politólogo en ese país. Determinar el punto de quiebre de estas estructuras es vital para evitar nuevos derrumbes y víctimas mortales en las próximas semanas.

En la zona de La Guaira se reportan 189 edificaciones totalmente colapsadas. Extraoficialmente, se estima que más de 1.000 inmuebles sufrieron daños en el litoral central, con cifras similares para la ciudad de Caracas.

Cifras de la tragedia en Venezuela

El balance de víctimas proporcionado arroja datos alarmantes: la cifra de fallecidos asciende a casi 2.300 personas, mientras que los heridos superan los 11.300. Además, se contabilizan aproximadamente 12.000 damnificados directos.

Estimaciones satelitales indican que unas 69.000 edificaciones habrían sufrido algún tipo de daño. Dada la densidad habitacional de Venezuela, donde familias numerosas comparten departamentos, el total de personas afectadas superaría las 100.000.

“La crisis no termina con la remoción de escombros; más bien empieza allí. Se viene una crisis habitacional y de refugiados que no debemos normalizar”, se advirtió respecto a la situación de quienes hoy duermen en plazas y carpas.

Respuesta social y ayuda internacional

Ante la falta de maquinaria pesada y herramientas del Estado, han sido los propios vecinos y familiares quienes han removido escombros con sus manos y linternas de celulares. Los centros de acopio principales son gestionados por universidades y gremios.

El desamparo institucional es notable: el Estado venezolano declaró siete días de luto recién una semana después de la emergencia. Los profesionales del Colegio de Ingenieros incluso han solicitado donaciones de cascos para poder realizar sus inspecciones.

La comunidad internacional ha sido el refuerzo principal en las labores de rescate. Se destacó la solidaridad de países como Argentina, Chile, Colombia, México y otros estados de la región que enviaron equipos especializados para las tareas más críticas.

Contexto económico y reconstrucción

El panorama para la reconstrucción es complejo debido a la situación financiera del país. Venezuela enfrenta una deuda externa de 240.000 millones de dólares, lo que limita la capacidad de respuesta económica ante el desastre.

“No es justo que los venezolanos paguemos los platos rotos por la gran corrupción que hoy se ve también en la gestión del desastre del terremoto”, se señaló sobre las dificultades para obtener financiamiento para obras públicas.

Actualmente, cientos de personas pernoctan a la intemperie en lugares emblemáticos como la plaza del Panteón Nacional. La prioridad ahora es establecer estándares de construcción de refugios para proteger a niños y adultos mayores en situación de vulnerabilidad.