La Voz En Vivo. Rescatistas cordobeses salvan vidas en Venezuela: "Ingresamos a lugares donde otros no se animan"
Juan Bustos y Ximena Larriestra, de la ONG Los Topos, detallaron en el streaming de La Voz En Vivo cómo lograron rescatar a un hombre atrapado tras 36 horas de excavación manual bajo los escombros.
Los bomberos voluntarios cordobeses Juan Bustos y Ximena Larriestra participan activamente de las tareas de rescate en Venezuela tras el colapso de múltiples edificios en ese país. Ambos profesionales integran la célula argentina de la ONG Rescate Internacional Topos.
Durante una entrevista exclusiva para el La Voz En Vivo, los rescatistas relataron las extremas condiciones logísticas en las que trabajan. En esta primera misión internacional del equipo, lograron rescatar con vida a un hombre que permanecía a 10 metros de profundidad.
Rescate extremo y supervivencia en Venezuela
El operativo para liberar a la víctima, identificada como Aarón, demandó un total de 36 horas ininterrumpidas de excavación y remoción. Los profesionales crearon un acceso manual entre los materiales colapsados para alcanzarlo.
"Trabajamos media hora y vamos rotando. El trabajo es intentar llegar hasta la víctima haciendo un ingreso", explicó Larriestra, nacida en Córdoba capital, durante la transmisión.
Bustos, oriundo de la localidad de Cruz del Eje, precisó que en los ocho días de actividad ininterrumpida durmieron menos de 24 horas. Los equipos rotan constantemente para poder mantener el rendimiento físico exigido.
"Teníamos al principio una almohada que era nuestra mochila y el piso era nuestro colchón", detalló el rescatista sobre el campamento improvisado frente a las estructuras colapsadas.
Riesgo de derrumbe y condiciones adversas
La labor de la organización se desarrolla en un entorno de extremo peligro estructural y ambiental. Las tareas se realizan con equipos de protección personal completos, que incluyen cascos, rodilleras y calzado de seguridad.
El equipo enfrenta altas temperaturas, falta de aire y confinamiento en espacios reducidos y oscuros. Además, las constantes réplicas sísmicas amenazan permanentemente con provocar nuevos colapsos.

"Sabemos que estamos en un riesgo tremendo. Las estructuras se movían un centímetro y se sentía", relató Bustos respecto a la inestabilidad de los edificios de 20 pisos.
Para los bomberos, el miedo funciona como una herramienta indispensable de supervivencia. El rescatista cordobés afirmó que esa sensación los mantiene "atentos" ante cualquier eventualidad durante las excavaciones.
Apoyo psicológico y solidaridad ciudadana
El impacto emocional de la misión es calificado como profundo y desgastador. En su primera intervención en la zona, el equipo debió recuperar los cuerpos sin vida de un padre y su hijo.
"Uno quisiera ayudar muchísimo más. Nos vamos contentos porque hemos salvado una vida, pero muy tristes por todo lo que se ve", expresó Larriestra.
Para procesar estas vivencias, la organización cuenta con asistencia psicológica permanente brindada por profesionales de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Pese a la falta inicial de organización, los rescatistas destacaron el rotundo respaldo del pueblo venezolano. Los residentes locales les brindaron agua, alimentos y colchones para facilitar su labor diaria.
Financiamiento propio y vocación de servicio
La célula argentina de la ONG Topos nació en 2018 tras una capacitación brindada por especialistas mexicanos. A diferencia de los equipos gubernamentales, esta agrupación se financia de manera independiente.
"Juntamos nuestros recursos, pagamos nuestros boletos, juntamos nuestras herramientas y nuestro equipo ingresa a lugares a donde otros no se animan", remarcó Bustos.
Actualmente, ambos profesionales residen en la provincia de Neuquén y se desempeñan como bomberos voluntarios en la ciudad de Centenario.
Tras concluir su labor humanitaria, los rescatistas aguardan la coordinación aérea en Venezuela para retornar a Argentina vía Bogotá.



