África. República del Congo: una multitud incendió carpas de un hospital en medio del brote de ébola

Familiares y allegados de un joven fallecido reaccionaron con furia luego de que las autoridades sanitarias les impidieran retirar el cuerpo para realizar el entierro.

21 de mayo de 2026 a las 11:53 p. m.
República del Congo: una multitud incendió carpas de un hospital en medio del brote de ébola
República del Congo: una multitud incendió carpas de un hospital en medio del brote de ébola. (Gentileza BBC)

Una multitud incendió carpas de aislamiento de un hospital este jueves en la ciudad de Bunia, en el este de República Democrática del Congo, en medio del brote de ébola que afecta a la región.

El episodio ocurrió en el Hospital General de Rwampara, considerado uno de los principales centros de atención del brote en la provincia de Ituri. Según relataron testigos, familiares y allegados de un joven fallecido reaccionaron con furia luego de que las autoridades sanitarias les impidieran retirar el cuerpo para realizar el entierro.

Incendiaron salas de aislamiento

“Comenzaron a arrojar proyectiles contra el hospital. Incluso prendieron fuego a carpas que eran utilizadas como salas de aislamiento”, contó el dirigente local Luc Malembe Malembe a la BBC.

En medio de los disturbios, la policía realizó disparos al aire para dispersar a la multitud y recuperar el control de la situación.

Un trabajador sanitario resultó herido por piedrazos antes de que intervinieran las fuerzas de seguridad, según informó la agencia AFP.

Las autoridades explicaron que el cuerpo de una víctima de ébola continúa siendo altamente contagioso incluso después de la muerte, por lo que deben aplicarse protocolos especiales para evitar nuevos contagios.

“Muchos creen que el ébola no existe”

De acuerdo con distintos testimonios citados por Reuters, el joven fallecido era un futbolista conocido en la comunidad local.

Su madre aseguró que su hijo había muerto de fiebre tifoidea y no de ébola, mientras que vecinos y familiares rechazaban la versión oficial sobre la enfermedad.

“Hay una parte de la población que cree que el ébola es una invención de extranjeros y organizaciones internacionales”, afirmó Jean Claude Mukendi, encargado de coordinar la respuesta de seguridad frente al brote en Ituri.

“Piensan que las ONG y los hospitales inventan esto para ganar dinero, y eso es trágico”, agregó.

Según Malembe, dos carpas terminaron completamente destruidas por el fuego y uno de los cuerpos que debía ser enterrado quedó calcinado durante el incendio.

Temor por pacientes que escaparon

Durante el ataque había seis pacientes recibiendo tratamiento en las carpas incendiadas.

En un primer momento se temió que hubieran escapado en medio del caos, aunque posteriormente la organización médica Alima aseguró que todos fueron localizados y continúan recibiendo atención médica.

Tras los disturbios, personal sanitario quedó bajo protección militar mientras las fuerzas de seguridad reforzaban la vigilancia en el hospital.

El brote ya dejó más de 130 muertos

El nuevo brote de ébola afecta principalmente al este de República Democrática del Congo y ya provocó más de 130 muertes, según cifras difundidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La OMS declaró la situación como una “emergencia de salud pública de interés internacional”, aunque aclaró que todavía no alcanza nivel de pandemia.

El brote está causado por una variante poco frecuente del virus conocida como Bundibugyo, para la cual actualmente no existe una vacuna aprobada.

Las autoridades congoleñas reportaron entre 600 casos sospechosos y más de 150 fallecidos, mientras que Uganda ya confirmó dos contagios vinculados al brote.

Crece la preocupación regional

La expansión del virus comenzó a generar preocupación en otros países de África central.

Uganda suspendió temporalmente vuelos, servicios de transporte y cruces fronterizos con Congo para intentar frenar la propagación del brote.

Además, el grupo rebelde M23, que controla parte del este congoleño, confirmó el primer caso de ébola en la provincia de Kivu del Sur, ubicada a cientos de kilómetros del epicentro original del brote.

La OMS advirtió que las dificultades de acceso a zonas bajo control rebelde podrían complicar todavía más las tareas sanitarias y de contención.