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Redacción La Voz
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos activaron protocolos de emergencia luego de que al menos seis ciudadanos estadounidenses estuvieran expuestos al virus del ébola durante el brote que afecta a la República Democrática del Congo y Uganda.
Según reportes difundidos por Telemundo y BBC, el médico estadounidense Peter Stafford se contagió de ébola mientras trabajaba con pacientes en la República Demócrata del Congo (RDC). El hombre fue trasladado y llegó en la madrugada de este miércoles a Alemania para ser tratado en una de las clínicas del hospital universitario La Charité en Berlín.
La situación ocurre en medio de un brote provocado por la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante poco frecuente para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) iniciaron operaciones para retirar de forma segura a un grupo reducido de ciudadanos estadounidenses directamente afectados por el brote.
Además, la agencia activó su centro de respuesta de emergencia y desplegó personal adicional en la República Democrática del Congo y Uganda. Pese a la preocupación, funcionarios sanitarios insistieron en que el riesgo para la población general en Estados Unidos continúa siendo bajo.

Según informó la cadena CNN, Stafford es un médico cirujano estadounidense, especializado en tratamiento de quemaduras, que se encontraba realizando trabajo misionero en la ciudad de Bunia, en la provincia de Ituri, epicentro del brote.

Stafford se encuentra en el Campus Virchow de La Charité, situado en el barrio de Wedding de la capital alemana.
Las autoridades estadounidenses había pedido ayuda a Alemania para que recibiera y tratase al médico. Una de las razones para ello es que el vuelo a Alemania es más corto que un vuelo a EE.UU.
La Charité tiene en Virchow una estación especial que permite un aislamiento total que reduce al mínimo el peligro de nuevos contagios.
Además, es la única unidad en Alemania que combina infectología con cuidados intensivos y, según el Ministerio de Sanidad, el personal tiene entrenamientos constantes -dos veces al vez- en los que se prepara para atender situaciones de emergencia.
Stafford presentó síntomas compatibles con la enfermedad y posteriormente dio positivo del virus Bundibugyo. Así lo confirmó la organización misionera cristiana Serge.
Su esposa, la doctora Rebekah Stafford, también médica y misionera en la región, permanece bajo observación junto con otro profesional de la salud que trabajó con ellos atendiendo pacientes cuando comenzó la emergencia sanitaria.

Los cuatro hijos de la pareja también están siendo monitoreados, aunque hasta el momento ninguno presenta síntomas.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó este martes abiertamente su preocupación por la “magnitud y la rapidez” de un brote de un tipo raro de ébola conocido como Bundibugyo en el este de la República Democrática del Congo, donde las autoridades reportaron 134 muertes sospechosas y más de 500 posibles casos.

El virus se propagó sin ser detectado durante semanas después de la primera muerte conocida, ya que las autoridades realizaron pruebas para una cepa más común de ébola que dieron negativo, dijeron expertos en salud y trabajadores humanitarios. El virus Bundibugyo que se ha detectado no tiene medicamentos ni vacunas aprobados.
En Bunia, el lugar de la primera muerte conocida, trabajadores sanitarios con equipo de protección se desplazaban entre residentes que llevaban mascarillas de tela.

En el Congo se esperaban envíos desde Estados Unidos y Reino Unido de una vacuna experimental para diferentes tipos de ébola, desarrollada por investigadores de Oxford, dijo Jean-Jacques Muyembe, un experto en virus del Instituto Nacional de Investigación Biomédica.
“Administraremos la vacuna y veremos quién desarrolla la enfermedad”, afirmó. Pero varios expertos dijeron que esos esfuerzos llevarían tiempo.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que está “profundamente preocupado por la magnitud y la rapidez de la epidemia”, y señaló como motivos de alarma la aparición de casos en zonas urbanas, las muertes de trabajadores sanitarios y un importante movimiento de población.

La OMS espera que el brote dure al menos varios meses La OMS declaró el brote de ébola una emergencia de salud pública de importancia internacional, lo que requiere una respuesta coordinada. Se ha iniciado el envío de recursos a las dos provincias afectadas cerca de Uganda. Varias partes del este de Congo están en manos de rebeldes armados, lo que complica el envío de ayuda.
*Con información de Associated Press