Medio Oriente. La petrolera Aramco aumentó 25% sus ganancias tras desviar exportaciones para evitar el estrecho de Ormuz
La empresa estatal saudí atribuyó parte de esa mejora al aumento global del precio del petróleo y a su capacidad para desviar exportaciones mediante el Oleoducto Este-Oeste, construido en 1981 durante la guerra entre Irán e Irak.
Saudi Aramco, la petrolera más grande del mundo, reportó este domingo una ganancia trimestral de U$S 32.500 millones, un 25% más que en el mismo período del año pasado, en medio de la escalada militar en Medio Oriente y las restricciones sobre el estrecho de Ormuz.
La empresa estatal saudí atribuyó parte de esa mejora al aumento global del precio del petróleo y a su capacidad para desviar exportaciones mediante el Oleoducto Este-Oeste, evitando así el paso por el estratégico canal marítimo cuya navegación quedó afectada por la guerra con Irán.
El crudo Brent, referencia internacional del mercado, subió este domingo un 2,58% y alcanzó los U$S 103,91 por barril. Aunque el valor permanece por debajo del pico de U$S 119 registrado durante el conflicto, sigue muy por encima de los cerca de U$S 70 que cotizaba antes del inicio de las hostilidades.
Cómo evitó Aramco el estrecho de Ormuz
El presidente y director ejecutivo de Aramco, Amin H. Nasser, explicó que el Oleoducto Este-Oeste opera actualmente a su máxima capacidad de 7 millones de barriles diarios.
La infraestructura conecta los yacimientos petroleros del este de Arabia Saudita con terminales ubicadas sobre el mar Rojo y permite exportar crudo sin atravesar el estrecho de Ormuz.
Según Nasser, el sistema está “ayudando a mitigar el impacto del shock energético global y brindando alivio a los clientes”.
Sin embargo, esa capacidad todavía representa apenas una parte de la producción habitual de la compañía. Durante el último trimestre de 2025, Aramco produjo en promedio 11,1 millones de barriles diarios.
El impacto global de la guerra con Irán
Antes del conflicto, alrededor del 20% del petróleo comercializado en el mundo atravesaba el estrecho de Ormuz, además de importantes volúmenes de gas natural, fertilizantes y derivados petroquímicos.
La situación cambió luego de que Irán tomara el control de la vía marítima tras el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. A eso se sumó un bloqueo naval impulsado por Washington que terminó complicando aún más la circulación comercial en la región.
En ese contexto, Aramco destacó la importancia estratégica de mantener estable el suministro energético global.
“Los acontecimientos recientes han demostrado claramente la contribución vital del petróleo y el gas a la seguridad energética y a la economía global”, sostuvo Nasser en un comunicado.
“A pesar de estos obstáculos, Aramco sigue enfocada en sus prioridades estratégicas y está aprovechando tanto su infraestructura nacional como su red global para sortear la disrupción”, agregó.
La petrolera saudí venía de reportar una caída del 12% en sus ganancias anuales durante 2025, por lo que la mejora registrada en el primer trimestre marca un fuerte cambio de tendencia impulsado por la crisis energética internacional.

