Europa. El Parlamento de Hungría votó una reforma que impediría un regreso de Viktor Orbán al poder
La iniciativa fue impulsada por el gobierno de Peter Magyar y establece un límite de ocho años para los primeros ministros. La reforma también busca desmantelar organismos creados durante la gestión de la gestión anterior.
El Parlamento de Hungría aprobó este lunes una reforma constitucional que limita a ocho años el tiempo máximo que una persona puede ocupar el cargo de primer ministro, una medida que, de entrar en vigor, impediría un eventual regreso al poder de Viktor Orbán.
Según informó Politico, la enmienda fue aprobada por 135 votos a favor y 50 en contra gracias a la mayoría de dos tercios que posee en el Congreso el gobierno de Peter Magyar, quien llegó al poder prometiendo una profunda transformación institucional tras dos décadas de predominio político de Orbán.
De acuerdo al texto aprobado, la limitación tendría carácter retroactivo, por lo que contabilizaría también los períodos ejercidos antes de la sanción de la norma.
La reforma apunta directamente al legado político de Orbán
Viktor Orbán gobernó Hungría durante un total de 20 años y continúa siendo una de las figuras más influyentes de la política nacional tras haber sido reelegido recientemente como presidente del partido Fidesz.
El impulsor de la iniciativa, el diputado Márton Melléthei-Barna, sostuvo que la medida busca convertirse en uno de los pilares de la reconstrucción democrática del país.
“La restauración del Estado de derecho no nacerá de una sola ley, pero toda verdadera reconstrucción democrática necesita pilares simbólicos y constitucionales”, afirmó cuando presentó el proyecto.
La propuesta forma parte de un paquete de reformas promovidas por Magyar bajo la consigna de un “cambio de régimen”, con el objetivo de desmontar estructuras institucionales construidas durante los gobiernos de Orbán.
Debate sobre la aplicación retroactiva
Pese a la aprobación parlamentaria, algunos sectores cuestionaron la validez jurídica de la reforma y sostienen que la limitación no debería aplicarse a mandatos ejercidos antes de su entrada en vigencia.
De prosperar esa interpretación, Orbán aún podría postularse nuevamente para el cargo de primer ministro.
La iniciativa deberá ahora ser revisada por el presidente húngaro, Tamás Sulyok, un dirigente designado durante la administración de Fidesz.
Sulyok mantiene un enfrentamiento político con el actual gobierno, que intenta desplazar a varios funcionarios nombrados durante la etapa de Orbán. Si el mandatario decide devolver la ley al Parlamento, los legisladores podrían ratificarla mediante una nueva votación.
También buscan desmontar organismos creados durante el gobierno anterior
La reforma constitucional incluye además la eliminación de la Oficina de Protección de la Soberanía, un organismo cuestionado por la Unión Europea.
La Comisión Europea había advertido que el funcionamiento de esa oficina vulneraba normas comunitarias, mientras que críticos del anterior gobierno la acusaban de haber sido utilizada para consolidar el poder político de Orbán.
El paquete también habilita al Ejecutivo a desmantelar fundaciones públicas que administran universidades y otras instituciones, estructuras que fueron creadas durante la gestión de Fidesz y que quedaron bajo control de personas vinculadas al partido.
Con estas medidas, el gobierno de Peter Magyar avanza en una de las reformas institucionales más profundas desde el regreso de la democracia en Hungría y busca redefinir el sistema político tras más de dos décadas marcadas por la figura de Viktor Orbán.

