España. Fallo histórico: lo echaron por pegarle a un compañero, pero la Justicia ordenó una indemnización de 104 mil euros
Un peón especialista que trabajó 24 años para la misma empresa logró revertir su despido en los tribunales. A pesar de las acusaciones de agresión física, tenencia de hachís y consumo de alcohol en el lugar de trabajo, los jueces consideraron que la sanción fue "desproporcionada".
El conflicto comenzó en diciembre de 2023 en España, cuando una compañía decidió despedir a uno de sus empleados más antiguos tras un incidente de violencia física durante la jornada laboral.
Según la carta de despido, el trabajador había golpeado a un compañero en medio de una pelea, lo que la empresa calificó como una falta muy grave.
Un expediente lleno de irregularidades
Para sustentar el despido, la empresa no solo se limitó al episodio de la agresión. El informe interno detallaba una serie de conductas conflictivas adicionales:
- El empleado solía llevar a su perro al trabajo.
- La policía le había encontrado cigarrillos de hachís en sus bolsillos.
- Se hallaron latas de cerveza, algunas vacías en el suelo, dentro de una heladera de la empresa.
De la derrota inicial a la victoria judicial
En una primera instancia, el Juzgado de lo Social número 6 de Palma le dio la razón a la empresa, validando el despido. Sin embargo, el trabajador apeló la decisión alegando que actuó en defensa propia y que fue su compañero quien inició el ataque antes de huir en un vehículo de la firma.
El Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares revisó el caso y dio un giro inesperado al fallo, declarando el despido como improcedente.
Los argumentos del Tribunal
Los magistrados basaron su decisión en varios puntos clave que cuestionaron la rigurosidad de la empresa al sancionar al peón:
- Defensa propia: no se pudo descartar que el trabajador hubiera reaccionado ante una agresión previa, especialmente considerando que él mismo fue quien avisó a sus superiores y llamó a la Policía tras el incidente.
- Falta de pruebas claras: el tribunal entendió que los hechos señalados por la compañía no fueron probados con total claridad.
- Proporcionalidad: sobre la tenencia de hachís, los jueces indicaron que no se probó el consumo durante la jornada laboral. Asimismo, consideraron que llevar al perro al trabajo no era motivo suficiente para un despido.
- Sanción excesiva: en conjunto, la Justicia entendió que, dada la antigüedad del empleado (24 años), la medida de expulsión fue desproporcionada.
La compensación económica
Tras el fallo, la Justicia le otorgó dos opciones a la empresa: reincorporar de inmediato al trabajador en su puesto habitual o pagarle una indemnización de más de 104 mil euros por los años de servicio y el perjuicio causado por el despido injustificado.

