Tragedia. Ola de calor en Europa: murieron dos niños atrapados en un auto y Francia entró en alerta roja por los 43°C
El fenómeno extremo afecta a 35 millones de personas, provoca cierres masivos de escuelas y cancelaciones de trenes en el inicio del verano europeo.
La segunda ola de calor en menos de un mes impactó en el oeste de Europa, registrando este lunes temperaturas récord y consecuencias fatales. En la ciudad de Carpentras, al sureste de Francia, dos hermanos de 2 y 4 años fallecieron tras quedar encerrados en un automóvil bajo una sensación térmica extrema.
El servicio meteorológico Météo France decretó la alerta roja en la mitad del país, afectando a más de 35 millones de habitantes. Las autoridades estiman que la temperatura, que alcanzó picos de 43°C en algunas regiones, no descenderá hasta finales de la semana.
Tragedia y sistema sanitario
La fiscal Hélène Mourges confirmó que la principal hipótesis sobre el fallecimiento de los niños fue el impacto directo de la ola de calor. A estas víctimas se suman tres adultos mayores que murieron en sus domicilios en el suroeste francés este domingo.
Por su parte, la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, advirtió sobre un "enorme aumento" en las llamadas a los servicios de emergencia. Además, se informó que otras 13 personas murieron por ahogamiento durante el fin de semana en distintos puntos del país.
Escuelas cerradas y transporte afectado
El impacto del clima obligó al cierre de 1.300 escuelas en todo el territorio francés este lunes. Otros 4 mil establecimientos educativos debieron ajustar sus horarios o instalaciones para proteger a los alumnos de aulas que superaron los 38°C.
"Son las 10 y hace 38°C dentro del aula, así que los niños están fuera, no pueden quedarse", señaló Sylvain Gigon, director de una escuela en Tours. En esa ciudad del centro de Francia, se batió el récord local de la noche más calurosa con una mínima de 24,8°C.
La infraestructura de transporte también sufrió complicaciones. En París y Bélgica se cancelaron servicios de trenes de manera preventiva para evitar fallas en las vías por las altas temperaturas. En estaciones de Marsella, las autoridades repartieron agua y abanicos a los pasajeros.
Alerta en todo el continente
España atraviesa su segunda jornada crítica con registros de entre 5 y 10 grados superiores a lo normal para esta época. Rubén del Campo, portavoz de la agencia Aemet, confirmó que el calor obligó a suspender eventos masivos, como la transmisión del Mundial en pantallas gigantes en Madrid.
Reino Unido, Portugal y los Países Bajos mantienen alertas vigentes ante la previsión de que el calor extremo continúe.
La actual ola de calor evocó el trágico antecedente de agosto de 2003, cuando un fenómeno similar provocó más de 70 mil muertes en Europa durante dos semanas. Se espera que las tareas de prevención se intensifiquen en las próximas horas para evitar que la cifra de víctimas continúe en ascenso.

