Tregua en peligro. Líbano denunció "crimen de guerra" tras la muerte de una periodista en un bombardeo israelí
La reportera Amal Khalil falleció tras un ataque contra el edificio donde se refugiaba en el sur del país. El primer ministro libanés calificó el hecho como una agresión deliberada y anunció que recurrirá a tribunales internacionales.
El clima de hostilidades en Medio Oriente sumó este miércoles un nuevo capítulo de tensión que pone en jaque la frágil estabilidad de la región.
La periodista libanesa Amal Khalil, integrante del diario Al-Akhbar, murió a raíz de un bombardeo israelí en la localidad de Al-Tayri, en el sur de Líbano, mientras cubría el conflicto en una zona cercana a la frontera.
El ataque y las tareas de rescate
Según los reportes, el incidente ocurrió cuando Khalil se encontraba trabajando junto a la fotoperiodista freelance Zeinab Faraj. Tras un primer impacto contra un vehículo cercano, ambas buscaron resguardo en una torre. Sin embargo, un segundo bombardeo alcanzó la estructura, provocando su derrumbe y dejando a ambas profesionales bajo los escombros.
Si bien los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a Faraj, el cuerpo de Khalil fue hallado horas más tarde tras intensas labores de búsqueda. En este sentido, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) denunció que las fuerzas israelíes mantuvieron el área bajo fuego activo, lo que obstaculizó durante horas el acceso de ambulancias y equipos de rescate.
Reacción oficial y denuncias de ataques sistemáticos
El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, repudió enérgicamente el hecho a través de sus redes sociales, calificándolo como un “crimen de guerra flagrante”. Salam sostuvo que las agresiones contra la prensa en el sur del país responden a un patrón y no a hechos aislados, por lo que anticipó que el gobierno buscará llevar el caso ante tribunales internacionales.
La sospecha de un ataque deliberado cobra fuerza tras las advertencias del CPJ, que recordó que Khalil había recibido una amenaza de muerte en 2024, presuntamente vinculada a fuerzas israelíes. Por su parte, Israel negó que sus fuerzas ataquen deliberadamente a trabajadores de prensa.
Una tregua de extrema fragilidad
Este trágico episodio se produce en el marco de una tregua de 10 días recientemente acordada entre Israel y Líbano, la cual debería haber pausado las operaciones militares. No obstante, la violencia no cesó: este miércoles también se confirmó la muerte de un militar francés perteneciente a la misión de paz de la ONU, tras una emboscada en el sur libanés atribuida a combatientes de Hezbollah.
Mientras la comunidad internacional observa con preocupación, el futuro del alto el fuego permanece incierto, marcado por denuncias de violaciones al derecho internacional humanitario y un incremento en las bajas de personal civil y de paz.

