Trato. Israel y el Líbano acordaron retomar el diálogo tras un histórico encuentro de paz en Washington
En lo que representa el encuentro de más alto nivel entre ambas naciones desde 1993, los enviados de Israel y el Líbano acordaron este martes en la Casa Blanca volver a reunirse en una fecha y lugar por determinar para avanzar en negociaciones directas de paz.
La reunión, mediada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, fue calificada como "constructiva" por la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad, a pesar de que las hostilidades militares no cesaron durante el diálogo.
Exigencias y puntos de discordia
Durante las dos horas y media de sesión, las delegaciones expusieron posturas significativamente distantes. El Líbano reclamó un alto el fuego inmediato, el respeto a su integridad territorial y plena soberanía, además del retorno de los más de un millón de desplazados a sus hogares.
Por su parte, el gobierno de Israel, representado por el embajador Yechiel Leiter, exigió el desarme total de Hezbollah y otros grupos terroristas no estatales. Asimismo, el gobierno israelí busca la creación de una "zona de seguridad" en el sur del Líbano que le permita controlar la franja de territorio entre la frontera y el río Litani.
Un contexto de guerra abierta
El diálogo ocurre en un escenario crítico, tras seis semanas de enfrentamientos que dejaron más de 2 mil muertos y una crisis humanitaria masiva en territorio libanés. Mientras se celebraba la reunión en Washington, los bombardeos israelíes continuaron sobre el Líbano, dado que el gobierno de Benjamín Netanyahu se negó a incluir a este país en la tregua declarada recientemente con Irán.
Al respecto, el secretario Marco Rubio enfatizó que esta es una "oportunidad histórica" para alcanzar una solución permanente a décadas de influencia de Hezbollah en la región.
Reacciones y futuro de la negociación
La administración del presidente Donald Trump subrayó que cualquier cese de hostilidades debe ser acordado directamente entre ambos gobiernos con la mediación de Estados Unidos, descartando vías paralelas.
Sin embargo, el proceso enfrenta la férrea oposición de Hezbollah, grupo que fue excluido de las negociaciones; su líder, Naim Qassem, calificó las conversaciones como "sin sentido" y señaló la falta de un consenso interno en el Líbano para este cambio de estrategia.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, confirmó que existe un compromiso de ambas partes para resolver las cuestiones pendientes y buscar una paz duradera en futuros encuentros.



