Guerra. Israel afirma haber atacado 320 objetivos de Hezbollah y ordena evacuar el sur del Líbano
Además, ordenó evacuar el sur del Líbano ante nuevos ataques. Según autoridades libanesas, la medida ya desplazó a más de 80 mil personas.
El Ejército de Israel aseguró este jueves haber atacado 320 objetivos vinculados al grupo chií libanés Hizbulá, incluidos 80 bombardeos realizados en las últimas 24 horas.

La información fue difundida por el portavoz militar israelí, Effie Defrin, durante una comparecencia pública en la que detalló el avance de las operaciones en el sur del Líbano.
Orden de evacuación en el sur del Líbano
En medio de la escalada del conflicto, el Ejército israelí ordenó el miércoles a los residentes del sur del Líbano que abandonen sus hogares y se trasladen de inmediato al norte del río Litani.

La advertencia se produjo ante la posibilidad de nuevos bombardeos en esa zona, en el marco del aumento de las hostilidades entre Israel y Hizbulá y de la tensión regional vinculada a Irán.
Decenas de miles de desplazados
El Gobierno libanés informó que la orden de evacuación provocó el desplazamiento de al menos 84.000 personas.

Sin embargo, el portavoz militar israelí elevó esa cifra a 300.000 desplazados, aunque no precisó la fuente de ese dato.
Posiciones militares cerca de la frontera
Las Fuerzas Armadas israelíes sostienen que han tomado menos de diez posiciones en territorio libanés, a una profundidad de cientos de metros desde la frontera, con el objetivo de crear una línea defensiva para las comunidades del norte de Israel.

Estas posiciones se sumarían a cinco puntos que Israel ya mantiene en el sur del Líbano, pese a la retirada prevista en el acuerdo de alto el fuego vigente desde noviembre de 2024.
Hasta ahora, el Ejército no detalló cuánto tiempo mantendrá esas posiciones bajo su control.
Denuncias de incursiones
La misión de cascos azules de la ONU denunció el miércoles una incursión de tropas israelíes cerca de los municipios de Merkaba, Al Adeisse, Kfar Kila y Ramyah, antes de regresar al sur de la llamada Línea Azul, que actúa como frontera de facto entre ambos países.

La organización Human Rights Watch advirtió que la orden de desplazamiento de la población al norte del río Litani podría implicar riesgos de violaciones a las leyes de la guerra, debido al impacto humanitario en la población civil.




