Guerra. EE.UU. hundió buque iraní: primer ataque con torpedo con un submarino desde la Segunda Guerra Mundial
La Armada de Sri Lanka confirmó la recuperación de cadáveres y el rescate de 30 heridos graves.
El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, anunció este miércoles que su país. hundió un navío de guerra iraní con un ataque con torpedo desde un submarino en el Océano Índico, la primera vez que un sumergible estadounidense realiza este tipo de ataque desde la II Guerra Mundial.
"Ayer en el Océano Índico, como pueden ver en la pantalla, un submarino estadounidense hundió un barco de guerra iraní que pensaba que estaba seguro en aguas internacionales. Lo hundimos con un torpedo. Fue una muerte silenciosa, el primer hundimiento de un barco enemigo con un torpedo desde la II Guerra Mundial", indicó Hegseth en rueda de prensa.
El buque de la Armada iraní, identificado como IRIS Dena, se hundió frente a las costas de Sri Lanka con aproximadamente 180 personas a bordo. Las autoridades marítimas locales confirmaron este miércoles el hallazgo de los primeros cadáveres, mientras se despliega un intenso operativo para encontrar sobrevivientes, mientras continúa la guerra entre Irán y los Estados Unidos-Israel.

Operativo de rescate y víctimas
El portavoz de la Marina ceilandesa, Buddhika Sampath, ratificó la noticia durante las primeras horas de la jornada. "Recuperamos algunos cadáveres, pero no podemos confirmar cuántos", indicó el funcionario oficial.
La prioridad absoluta de las fuerzas de seguridad es localizar y asistir a posibles sobrevivientes en las aguas del océano.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Sri Lanka, Vijitha Herath, precisó que la Marina logró rescatar al menos a 30 tripulantes con heridas de gravedad.
Los efectivos militares que lograron sobrevivir fueron trasladados de urgencia para recibir atención médica en el Hospital General de Karapitiya, ubicado en la ciudad sureña de Galle.
Señal de auxilio y búsqueda contrarreloj
El operativo de emergencia se activó luego de que el centro de rescate marítimo recibiera una señal de socorro proveniente de la embarcación iraní.
A partir de ese momento, la Marina de Sri Lanka centró todos sus recursos navales y aéreos exclusivamente en las tareas de rastreo en la zona del hundimiento.
Las áreas de búsqueda debieron ampliarse mediante cálculos estratégicos, basados en el horario exacto de la llamada de emergencia y las condiciones meteorológicas imperantes.
"Mientras llevábamos a cabo la operación de rescate, no observamos ningún barco en esa zona en particular", detalló Sampath, remarcando que son la única fuerza operando en el lugar.
Un ataque en plena crisis
Llas autoridades gubernamentales de Sri Lanka no emitieron un comunicado que confirme formalmente las causas técnicas o tácticas que originaron el naufragio. Pero desde Estados Unidos confirmaron el ataque sin precedentes.
Este dramático episodio naval se enmarca en un contexto de extrema volatilidad geopolítica, signado por la profunda crisis que atraviesa Medio Oriente.

