Guerra. Irán impone nuevas reglas en el estrecho de Ormuz mientras crecen los choques con Estados Unidos
Teherán creó una autoridad especial para regular el tránsito marítimo en la estratégica vía petrolera y exige autorización previa a los barcos. En paralelo, continúan los enfrentamientos militares pese al alto al fuego.
Irán avanzó esta semana en su intento por consolidar el control sobre el estratégico estrecho de Ormuz al imponer nuevas reglas para los barcos que buscan atravesar la zona, mientras continúan los enfrentamientos militares con Estados Unidos pese al alto al fuego vigente desde abril.
Según informó la CNN, Teherán creó una nueva entidad denominada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), que exige a las embarcaciones completar formularios obligatorios antes de poder navegar por el estrecho.
La medida se produce en medio de un fuerte deterioro de la seguridad marítima en la región y tras semanas de ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos en torno a uno de los pasos energéticos más importantes del planeta.
Irán exige autorización para cruzar el estrecho de Ormuz
El nuevo sistema iraní obliga a los barcos a informar datos detallados antes de ingresar al estrecho, incluyendo nacionalidad de la tripulación, origen y destino de la carga, propietarios del buque e historial de identificación.
El formulario debe enviarse por correo electrónico a la PGSA para recibir autorización de tránsito.
Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán a fines de febrero, Teherán amenazó con atacar cualquier embarcación que atraviese el estrecho sin permiso de la Guardia Revolucionaria iraní.
Aunque algunos barcos fueron efectivamente atacados, la mayoría de las compañías navieras decidió evitar el paso por la zona ante el riesgo creciente.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y por allí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas licuado del mundo.
Según reportó The New York Times esta semana, alrededor de 1500 buques se encuentran varados en la zona debido al conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Temor global por el impacto energético
La crisis en Ormuz provocó fuertes alteraciones en los mercados internacionales.
El precio del petróleo registró fuertes subas desde el inicio del conflicto y los precios de los combustibles en Estados Unidos alcanzaron esta semana su nivel más alto en cuatro años.
Según datos de Lloyd’s List, antes de la guerra cruzaban el estrecho unos 120 barcos diarios. Ahora el promedio cayó drásticamente y en algunos días prácticamente no se registró tránsito de petroleros ni buques de carga.
Analistas advierten que si Irán consolida un control prolongado sobre el paso marítimo, el comercio mundial de energía podría verse afectado durante meses.
Estados Unidos respondió con ataques militares
En paralelo al endurecimiento iraní sobre Ormuz, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó este jueves nuevos bombardeos contra instalaciones militares iraníes.
Washington aseguró que los ataques fueron una respuesta a “acciones no provocadas” de Irán contra destructores estadounidenses que navegaban por la zona.
Según el Pentágono, las fuerzas iraníes lanzaron misiles, drones y embarcaciones rápidas contra tres buques de guerra estadounidenses mientras transitaban el estrecho rumbo al Golfo de Omán.
Estados Unidos afirmó haber destruido sitios de lanzamiento de misiles y drones, centros de comando y posiciones de vigilancia en distintos puntos del sur iraní, incluyendo Bandar Abbas y la isla de Qeshm.
Las autoridades iraníes denunciaron que los bombardeos alcanzaron también zonas civiles costeras y acusaron a Washington de violar el alto el fuego.
Un alto el fuego cada vez más frágil
Aunque oficialmente sigue vigente una tregua anunciada el 8 de abril, los ataques cruzados continúan casi a diario.
El jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine, reveló que Irán atacó posiciones norteamericanas más de diez veces desde el inicio del cese de hostilidades, aunque aclaró que ninguna de esas acciones derivó todavía en una reanudación total de la guerra.
En los últimos días, además, Estados Unidos interceptó y bloqueó petroleros iraníes acusados de violar el bloqueo marítimo impuesto por Washington.
Uno de los episodios más tensos ocurrió cuando fuerzas estadounidenses dispararon contra el timón de un petrolero iraní en el Golfo de Omán para impedir que ingresara a un puerto controlado por Teherán.
Irán busca consolidar su poder regional
En medio de la escalada, el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, defendió públicamente el uso del estrecho de Ormuz como herramienta de presión geopolítica.
A través de un mensaje publicado en Telegram, sostuvo que Irán impulsa “un nuevo orden regional y global bajo la estrategia de un Irán fuerte” y afirmó que no hay lugar para potencias extranjeras en la región.
También mencionó explícitamente el “uso de la palanca del cierre del estrecho” como parte de esa estrategia.
Mientras tanto, miles de marinos y centenares de barcos comerciales permanecen atrapados en el Golfo Pérsico, en medio de un escenario cada vez más incierto para el comercio global y la estabilidad energética internacional.

