
Conmoción en Estados Unidos: detuvieron a una madre por encadenar a su hija de 13 años a una reja
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Redacción La Voz
Al menos dos personas murieron y más de 230 fueron rescatadas como consecuencia de las graves inundaciones que afectan desde hace varios días al centro y sur de Texas, donde las lluvias torrenciales provocaron el desborde de ríos, el cierre de carreteras y evacuaciones masivas en distintas comunidades.
Ante la magnitud del desastre, el gobernador Greg Abbott declaró el estado de desastre para decenas de condados y desplegó un operativo de emergencia con más de 2.350 rescatistas, 85 embarcaciones, 20 aeronaves y 200 vehículos especializados para asistir a la población.

Las autoridades advirtieron que, aunque las precipitaciones comienzan a disminuir en algunos sectores, el riesgo de nuevas inundaciones continúa debido a la saturación del suelo y al avance del agua río abajo hacia otras localidades.
Durante una conferencia de prensa, Abbott confirmó que dos personas perdieron la vida a causa de las inundaciones. Una de las víctimas fue un hombre que murió en la zona de Comfort, en el condado de Kendall, luego de que la corriente arrastrara su casa rodante.

La otra víctima fatal fue un hombre de 74 años en Uvalde, cuyo vehículo quedó atrapado y fue arrastrado por el agua mientras circulaba por una zona inundada.
Hasta el momento, las autoridades no difundieron oficialmente la identidad de los fallecidos ni brindaron mayores detalles sobre las circunstancias de ambos hechos.

Las precipitaciones dejaron registros excepcionales en distintas zonas del estado. En algunos sectores del norte del condado de Uvalde se acumularon hasta 71 centímetros de lluvia en pocos días, un volumen equivalente al promedio anual.
El río Guadalupe protagonizó una de las crecidas más importantes. En la localidad de Comfort, el nivel del agua aumentó más de nueve metros en menos de tres horas, hasta alcanzar una altura de 11,3 metros, superando incluso los registros de las devastadoras inundaciones ocurridas en julio de 2025.

También se registraron importantes desbordes en los ríos Pedernales, Nueces y Frio, además del arroyo Cibolo, lo que obligó a ordenar evacuaciones en sectores de los condados de Comal y Bandera.
Las inundaciones provocaron el cierre de al menos 87 carreteras, además de daños en puentes, calles y sistemas de abastecimiento de agua.
En Kerrville, las autoridades ordenaron evacuar sectores cercanos al río Guadalupe y cerraron el Sidney Baker Bridge, mientras que otras vías, como Town Creek y parte de la Highway 39, permanecían inhabilitadas por daños estructurales.

También se registró la rotura de una tubería de agua tras el deterioro del pavimento en la zona del Arcadia Loop Bridge, lo que obligó a interrumpir el servicio en barrios cercanos.
Ante la emergencia, iglesias como Calvary Temple Church, en Kerrville, y City West Church, en Ingram, fueron habilitadas como refugios para los evacuados.

Los equipos de emergencia mantienen activos los operativos de búsqueda y asistencia en las zonas más afectadas. En Uvalde, las autoridades informaron que rescataron alrededor de 49 personas durante la jornada y reiteraron el pedido de no circular por calles o rutas cubiertas por agua.
El gobernador Abbott destacó que los sistemas de alerta temprana instalados tras las inundaciones registradas en 2025 permitieron evacuar con anticipación a numerosos residentes en áreas de mayor riesgo, especialmente en el condado de Kerr.

Aunque los pronósticos indican una disminución de las lluvias en parte del centro de Texas, las autoridades sostienen que la emergencia está lejos de finalizar.
El suelo permanece completamente saturado y el agua continúa desplazándose por las cuencas de los ríos hacia nuevas comunidades, mientras la amenaza de tormentas comienza a trasladarse hacia el oeste del estado, donde ciudades como San Angelo y El Paso permanecen bajo vigilancia meteorológica.

Las autoridades insistieron en que la población evite cruzar caminos inundados y siga las recomendaciones de los organismos de emergencia hasta que la situación vuelva a estabilizarse.