La Voz En Vivo. Alerta en Nueva York: cómo afecta la contaminación por incendios el rendimiento de los deportistas de elite

Un especialista analizó en La Voz En Vivo el impacto del humo forestal en la salud de los jugadores y las posibilidades de suspender eventos deportivos en Estados Unidos.

17 de julio de 2026 a las 10:13 a. m.
Alerta en Nueva York: cómo afecta la contaminación por incendios el rendimiento de los deportistas de elite
El horizonte de la ciudad de Nueva York se ve a través de una capa de humo de incendios forestales, en Jersey City, Nueva Jersey.

La ciudad de Nueva York y gran parte del noreste de Estados Unidos se encuentran bajo alerta sanitaria debido a la contaminación del aire provocada por incendios forestales.

Esta situación ha generado una profunda preocupación en el ámbito deportivo ante el posible impacto en el rendimiento de atletas de alto rendimiento que deben competir en espacios abiertos.

El fenómeno fue analizado detalladamente en La Voz En Vivo por el neumonólogo Carlos Luna, quien evaluó si las condiciones atmosféricas actuales obligarían a postergar encuentros programados para los próximos días. Según explicó, la calidad del aire es un factor determinante para quienes realizan esfuerzos físicos intensos al aire libre.

Riesgos para la salud de los futbolistas

Los deportistas de elite son uno de los grupos más vulnerables ante la presencia de partículas contaminantes en el ambiente debido a su alta tasa respiratoria durante la competencia. "Los que más van a sufrir en esta situación van a ser los jugadores porque, al estar corriendo y respirando profundamente, esto va a ser peor", señaló el experto consultado.

Si bien los atletas profesionales no suelen tener patologías previas, el aire contaminado puede generar molestias significativas que afecten su capacidad atlética. La exposición prolongada a estas partículas podría reducir la eficiencia respiratoria incluso en individuos sanos que no presentan enfermedades crónicas.

En este sentido, se destacó que los pacientes con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica son quienes enfrentan los mayores peligros en la vida cotidiana. Sin embargo, en el campo de juego, la irritación de las vías aéreas puede convertirse en un obstáculo extra para el desempeño físico.

El mito de la pausa de oxigenación

Ante la consulta sobre la necesidad de implementar "pausas de oxigenación" similares a las de hidratación, el especialista fue categórico al descartar esta medida. La concentración de oxígeno en el aire ambiente se mantiene constante, independientemente de la presencia de humo de incendios.

El horizonte de la ciudad de Nueva York se ve a través de una capa de humo de incendios forestales, en Jersey City, Nueva Jersey.
El horizonte de la ciudad de Nueva York se ve a través de una capa de humo de incendios forestales, en Jersey City, Nueva Jersey. (AP)

"La concentración de oxígeno del aire ambiente es siempre la misma, es 21%; eso es suficiente como para que estemos todos bien oxigenados", aclaró Luna. La falta de oxígeno solo se produce por cambios en la presión barométrica relacionados con la altitud, no por la contaminación por partículas.

Por lo tanto, la dificultad que experimentan los jugadores no radica en la falta de oxígeno disponible, sino en la molestia respiratoria que genera la inhalación de partículas suspendidas. Esto descarta cualquier protocolo técnico que incluya asistencia de oxígeno suplementario durante los minutos de descanso.

Condiciones para suspender la actividad

La suspensión de un espectáculo deportivo masivo, como los previstos en estadios de 80.000 personas o en el Central Park, depende de la toxicidad específica del aire. Factores como la presencia de monóxido de carbono, cenizas u hollín son los que podrían forzar una cancelación directa.

El horizonte de la ciudad de Nueva York se ve a través de una capa de humo de incendios forestales, en Jersey City, Nueva Jersey.
El horizonte de la ciudad de Nueva York se ve a través de una capa de humo de incendios forestales, en Jersey City, Nueva Jersey. (AP)

"Debe haber extremos en los cuales uno debe suspender la actividad por los riesgos que están corriendo los deportistas y también por el riesgo que corre el espectáculo", advirtió el especialista. No obstante, el consenso actual indica que no habría una ventaja deportiva para ningún equipo, ya que todos los jugadores estarían afectados por igual.