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Emotivo. Un hombre con cáncer terminal organizó su propio velorio para celebrar y despedir la vida

Tiago Pitthan, de 46 años, convocó a familiares, amigos y vecinos en una emotiva fiesta en Brasil. Hubo samba, rock, baile y discursos para transformar la despedida en un homenaje en vida.

31 de mayo de 2026, 19:08

Lo que comenzó como una reunión para unas cien personas terminó convirtiéndose en una multitudinaria celebración que ocupó una calle entera en Campo Grande, capital del estado brasileño de Mato Grosso do Sul, Brasil.

El protagonista fue Tiago Pitthan, un abogado y especialista en turismo de 46 años que convive con un cáncer incurable. Según Folha de S.Paulo, el hombre decidió organizar su propio velorio para compartir con familiares y amigos.

Lejos de la imagen tradicional asociada a una despedida, el encuentro estuvo marcado por la música, los abrazos, el baile y los mensajes de afecto.

Un hombre organiza su propio funeral en vida

Un velorio sin ataúd ni silencio

La celebración se realizó sobre la calle Dom Lustosa, en el barrio Seminário, donde se montó una estructura especial debido a la cantidad de asistentes. Según los organizadores, más de 400 personas participaron del evento, que contó con espacios gastronómicos, actividades para niños y la colaboración de decenas de voluntarios.

La programación incluyó presentaciones de bossa nova, una rueda de samba, espectáculos de maracatú, un DJ y varias bandas de rock. Durante toda la jornada, Pitthan recorrió el lugar saludando invitados, posando para fotografías y compartiendo conversaciones con amigos y familiares.

“Esto no es sobre la muerte”

Uno de los momentos centrales de la celebración fue el discurso que brindó desde el escenario.

Ante cientos de personas, agradeció el cariño recibido y explicó el sentido de la convocatoria.

“Soy un hombre privilegiado, tengo cariño, tengo amor. Y cuando muera, quiero que entiendan que vencí al cáncer. Gano cada día cuando me despierto y decido que hoy va a ser un buen día”, expresó.

Según explicó, nunca quiso que el encuentro fuera una despedida marcada por la tristeza.

“Esto no es sobre la muerte, es sobre la vida”, fue una de las ideas que repitió a lo largo de la jornada.

La reacción de su familia

La iniciativa encontró inicialmente cierta resistencia dentro de su entorno familiar. Sin embargo, con el paso de los meses, sus seres queridos decidieron acompañarlo en el proyecto.

Su madre, Mabel Martins Pitthan, de 78 años, subió al escenario y compartió un mensaje cargado de emoción. “Me dolió mucho venir al velorio de mi hijo. Pero pensé: voy a ver al guerrero en que se convirtió”, afirmó.

El hermano gemelo de Tiago, Pablo Martins Pitthan, viajó desde Portugal especialmente para participar del encuentro. “No vine a un velorio. Vine a celebrar la vida y a ver a mi hermano”, sostuvo.

Una despedida con humor y música

Pitthan preparó algunas sorpresas para mantener el clima festivo. Junto a amigos organizó un flashmob, una coreografía colectiva realizada de manera sincronizada por distintas personas distribuidas entre el público.

La canción elegida fue “Um Morto Muito Louco” (“Un muerto muy loco”), una decisión que reflejaba el tono con el que buscó abordar la enfermedad.

“No quiero que nadie respete al cáncer. Quiero que se burlen de él. Quiero que nos riamos de él”, había explicado previamente.

Cómo surgió la idea

La inspiración para organizar un velorio en vida apareció tras la muerte de su padre, Alan Pitthan, en 2024. Durante aquella despedida, Tiago sintió que faltaba alguien importante para escuchar las anécdotas y los homenajes que todos compartían. “Mi padre no está aquí. Él sabe más historias sobre él que nadie”, recordó.

Ese pensamiento lo llevó a imaginar una despedida diferente, en la que pudiera participar activamente, reencontrarse con personas importantes y agradecer el afecto recibido. Con el avance de la enfermedad, decidió convertir aquella idea en realidad.

Desde entonces, adoptó una frase que resume su manera de enfrentar el diagnóstico: “Tengo cáncer, pero el cáncer no me tiene a mí”.