Estructura. Hamas disolvió su "gobierno" en la Franja de Gaza
La medida busca facilitar que un comité de tecnócratas asuma la administración del enclave, actualmente devastado por el conflicto con Israel.
En un movimiento político de gran trascendencia, el grupo islamista Hamas anunció este lunes la disolución del organismo que gobernó la Franja de Gaza durante casi dos décadas.
La medida busca facilitar que un comité de tecnócratas asuma la administración del enclave, actualmente devastado por el conflicto con Israel.
Un cambio de mando hacia tecnócratas
La decisión marca el fin de una era que comenzó en 2007, cuando Hamas tomó el control total de Gaza tras enfrentamientos con la facción Fatah. Según el portavoz del movimiento, Hazem Qasem, este paso busca "privar a la ocupación de cualquier pretexto para continuar su agresión".
El nuevo órgano encargado de la gestión civil será el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), presidido por Ali Shaath, quien afirmó que el organismo está "completamente preparado" para asumir sus responsabilidades en cuanto se disponga de los recursos necesarios.
La desconfianza de Israel y el factor del desarme
A pesar del anuncio, el gobierno de Israel recibió la noticia con escepticismo, calificándola como un “truco”. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, fue tajante al señalar que mientras Hamas mantenga su poder militar, cualquier administración civil seguirá bajo sus dictámenes.
Saar reiteró que el desarme del grupo y la desmilitarización completa de la Franja son condiciones innegociables contempladas en el plan de paz mediado por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
En este sentido, la "Junta de Paz" insistió en que todas las armas deben quedar bajo el control exclusivo del nuevo comité de tecnócratas (NCAG).
Un paso simbólico con obstáculos reales
Para expertos como el politólogo Mkhaimar Abusada, la disolución del gobierno es una medida fundamentalmente “simbólica”.
El analista sostiene que el verdadero nudo gordiano del proceso sigue siendo la entrega de las armas por parte de Hamas, un punto que hasta ahora bloquea avances más profundos en el acuerdo de paz.
La transición hacia un gobierno civil estable y la paz duradera dependen ahora de cómo se resuelva la compleja cuestión del arsenal bélico que Hamas aún conserva en su poder.



