Régimen sandinista. Daniel Ortega anunció que no habrá más elecciones en Nicaragua y canceló los comicios de 2027

El mandatario nicaragüense confirmó que su Gobierno no celebrará nuevas votaciones y ratificó la extensión de su mandato presidencial.

21 de julio de 2026 a las 12:06 p. m.
Daniel Ortega anunció que no habrá más elecciones en Nicaragua y canceló los comicios de 2027
ARCHIVO - El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, habla durante la ceremonia de inauguración de un paso elevado en Managua, Nicaragua, el 21 de marzo de 2019.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, manifestó que el país no celebrará elecciones en el corto plazo, una medida que cancela de facto los próximos comicios previstos originalmente para noviembre de 2027. La declaración subraya su intención de prolongar un gobierno que ya suma casi 20 años en el poder.

El anuncio se produjo durante el aniversario de la Revolución Sandinista, fecha en la que Ortega arremetió contra la oposición y gobiernos extranjeros. El mandatario fue categórico al descartar cualquier apertura democrática frente a las exigencias de sus detractores.

“Aquí no volverá a haber elecciones”, declaró Ortega durante su discurso oficial. Al ser consultado sobre la posibilidad de futuros procesos electorales en el país centroamericano, el líder sandinista respondió de forma tajante: “Jamás, jamás, jamás”.

Reforma legislativa y control del poder

La suspensión de la actividad electoral ocurre meses después de que el Congreso, controlado por el oficialismo, votara una reforma clave. En enero de 2025, el mandato presidencial de cinco años se ampliará formalmente a seis, tras una modificación impulsada por el Ejecutivo.

Desde su regreso a la presidencia en 2007, Ortega reescribió la Constitución y consolidó el control sobre todas las ramas del Estado. Junto a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, mantuvo el mando pese a las protestas masivas y la presión internacional.

En los últimos comicios de 2021, Ortega se declaró ganador tras encarcelar a todos los candidatos que representaban una competencia real. Aquella votación fue considerada ilegítima por la comunidad internacional y los Estados Unidos no reconocen su actual presidencia.

Denuncias de un modelo de partido único

Opositores y analistas coinciden en que el anuncio representa una intensificación de las maniobras para afianzar un control absoluto. Juan Sebastián Chamorro, exaspirante presidencial desterrado, comparó el plan de Ortega con los modelos de partido único de China y Cuba.

Expertos en derechos humanos, como Danny Ramírez Ayérdiz, señalaron que la medida evidencia a una "dictadura que ya se enraizó al poder". Por su parte, analistas de organismos internacionales advierten que el gobierno busca eliminar por completo la competencia electoral para evitar cualquier disidencia.

La situación social en el país se mantiene tensa, con al menos 46 personas encarceladas por razones políticas, según monitoreos independientes. Además, desde el año 2018, el gobierno de Nicaragua ha clausurado más de 5.000 organizaciones y asociaciones civiles.

Impacto en la sociedad civil

La represión gubernamental provocó el cierre masivo de entidades religiosas y la salida del país de miles de ciudadanos. Recientemente, el Gobierno también ejecutó una purga en la profesión jurídica, despojando a numerosos abogados de sus licencias para ejercer.

Pese a liberaciones esporádicas de presos políticos hacia Estados Unidos y Guatemala, los afectados denuncian haber sido víctimas de torturas y la pérdida de su nacionalidad. El gobierno nicaragüense, sin embargo, continúa negando la existencia de presos políticos en sus centros de detención.

El cierre de la vía electoral marca un punto de inflexión en la crisis política de Nicaragua, dejando sin efecto cualquier expectativa de alternancia en el poder para los próximos años.

*Con información de Agencia AP