Medida. Cuba: sanciones de Trump y crisis energética encarecen y restringen la salida de migrantes
El endurecimiento de medidas de EE.UU. y la falta de combustible reducen vuelos y elevan costos, en medio de una crisis que ya lleva más de seis años.
La política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para limitar el suministro de combustible a Cuba comenzó a impactar directamente en las posibilidades de emigración desde la isla, con menos vuelos disponibles, mayores precios y demoras en trámites administrativos.
La situación se da en un contexto de crisis económica prolongada, apagones generalizados y una caída sostenida del poder adquisitivo. Según datos citados por Bloomberg, el salario promedio ronda los 20 dólares mensuales, mientras que los costos para emigrar superan los mil dólares por persona.
Menos vuelos y más caros
Las aerolíneas redujeron frecuencias o directamente cancelaron rutas hacia Cuba ante la imposibilidad de repostar combustible en la isla.
Compañías de Estados Unidos, Canadá y Europa suspendieron operaciones en los últimos meses, mientras que cerca del 25% de los vuelos programados a inicios de abril no se concretaron, frente al 14% registrado en enero.
Esto generó un aumento en el precio de los pasajes en rutas regionales, especialmente hacia destinos como Guyana o Brasil, utilizados como escalas migratorias.
Trámites demorados por la crisis
La crisis energética también afecta el funcionamiento del Estado cubano. Oficinas públicas redujeron horarios y ralentizan la emisión de documentos clave para emigrar.
“Los que no se van son los que no tienen la posibilidad”, explicó Ángel Fernández Hernández, un trabajador que no pudo costear pasajes para su familia.
El proceso migratorio incluye, además, gastos en alojamiento, transporte y gestión, muchas veces financiados mediante préstamos o ayuda de familiares en el exterior.
Nuevas rutas migratorias
Ante las restricciones, los cubanos modifican sus destinos. Guyana se consolidó como un punto de entrada sin visa en Sudamérica, mientras que Brasil registra un aumento en solicitudes de asilo.
Según la agencia de migración de la ONU, ese país recibió unas 42 mil solicitudes en 2025, un 90% más que el año anterior. Sin embargo, en 2026 las llegadas comenzaron a descender.
Otros países endurecieron requisitos. Nicaragua eliminó la exención de visa en febrero y Costa Rica cerró su embajada en La Habana, reduciendo alternativas.
Impacto económico y social
El encarecimiento de los viajes se combina con dificultades para acceder a sistemas de pago internacionales debido a las sanciones estadounidenses.
Muchos cubanos dependen de transferencias desde el exterior a través de plataformas digitales o intermediarios informales.
Desde 2020, la isla perdió más de 2,7 millones de habitantes, según estimaciones demográficas. No obstante, especialistas advierten que las nuevas restricciones podrían desacelerar el ritmo migratorio.
Testimonios recogidos reflejan una tendencia: salir es cada vez más difícil, pero la intención de emigrar se mantiene.
“Todo el mundo migra para Estados Unidos. Ahora buscan otras rutas”, señaló un migrante cubano.





