Conversación. Cuba busca un diálogo "serio" con Trump en medio de una crisis energética total por el bloqueo
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reiteró este lunes su disposición a mantener un "diálogo bilateral serio y responsable" con el gobierno de Estados Unidos. Esta declaración se produce en un contexto de extrema tensión internacional y una crisis interna sin precedentes en la isla, marcada por apagones masivos y la paralización virtual del país.
Reunión clave con legisladores estadounidenses
El mandatario cubano recibió en La Habana a los congresistas demócratas Pramila Jayapal (Washington) y Jonathan Luther Jackson (Illinois), quienes concluyeron una visita de cinco días para conocer la realidad del país. Tras el encuentro, Díaz-Canel manifestó su voluntad de "encontrar soluciones a las diferencias existentes" entre ambas naciones.
Por su parte, los legisladores estadounidenses emitieron una declaración instando a entablar "negociaciones reales" de inmediato. Denunciaron que el bloqueo de combustible está causando un "sufrimiento incalculable" al pueblo cubano y exigieron que cese de inmediato para permitir una colaboración que beneficie a ambos pueblos.
Un país paralizado por el cerco petrolero
La situación en la isla se agravó drásticamente tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, lo que provocó el cierre del flujo de petróleo desde Venezuela. A esto se sumaron las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles a cualquier tercer país que suministre crudo a la Habana.
El impacto de este cerco energético fue devastador:
- Apagones crónicos que alcanzaron tasas récord.
- Paralización casi total del sector estatal, afectando servicios críticos como hospitales, transporte público, fábricas y oficinas.
- Una crisis económica que ya había llevado a Díaz-Canel a reconocer diálogos en "fases iniciales" con Washington desde mediados de marzo.
Denuncias de "agresión multidimensional"
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también mantuvo encuentros con los legisladores, a quienes explicó que Cuba enfrenta una "agresión multidimensional" por parte del gobierno estadounidense. Rodríguez advirtió sobre la amenaza de acciones aún más agresivas y denunció una campaña comunicacional de descrédito contra la isla.
Mientras la ONU calificó el bloqueo petrolero como contrario al derecho internacional, la administración de Díaz-Canel intenta abrir una vía diplomática en un momento de alta volatilidad global, con el foco de la atención de Washington también puesto en la guerra en Medio Oriente y las tensiones con Irán.



