Manifestaciones. Crisis en Bolivia: el presidente Rodrigo Paz se reduce el sueldo a la mitad y busca destrabar las protestas

El mandatario anunció el perdón de multas tributarias para trabajadores informales y admitió que el país "está en quiebra" tras cuatro semanas de bloqueos.

25 de mayo de 2026 a las 02:03 p. m.
Crisis en Bolivia: el presidente Rodrigo Paz se reduce el sueldo a la mitad y busca destrabar las protestas
El presidente boliviano Rodrigo Paz ofrece una conferencia de prensa en el palacio de gobierno en La Paz, Bolivia, el 20 de mayo de 2026. (Juan Karita)

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes una reducción del 50% en su salario y el de sus ministros en un intento por desactivar las protestas sindicales que exigen su renuncia. La medida busca destrabar un conflicto que mantiene al país bajo un desabastecimiento crítico de alimentos y combustible desde hace un mes.

En un mensaje desde la ciudad de Sucre, el mandatario reconoció la gravedad de la situación económica nacional: “Bolivia está en un momento delicado. Está en quiebra”. Paz instó a los sectores movilizados a entablar un diálogo, aunque aclaró que no negociará “bajo la presión del hambre”.

Impacto social y víctimas fatales en Bolivia

La crisis ya registra consecuencias trágicas con un saldo de cuatro personas fallecidas. Según informes oficiales, tres de las muertes ocurrieron por falta de atención médica debido a los cortes de ruta, mientras que la cuarta víctima se produjo durante un operativo policial que ya es investigado por la Fiscalía.

Actualmente, la Administradora de Caminos registra 54 puntos de bloqueo en todo el territorio nacional, con especial concentración en el departamento de La Paz. Esta situación generó largas filas en las estaciones de servicio y puso en riesgo la seguridad de los transportistas por ataques de grupos movilizados.

Bolivia: un escenario de parálisis política

El mandatario enfrenta este escenario sin un partido propio ni una alianza legislativa sólida, lo que limita su margen de maniobra institucional. Pese a la presión de sectores empresariales para declarar el estado de excepción, Paz descartó hasta el momento el uso de la fuerza pública para liberar las rutas.

Por su parte, el expresidente Evo Morales propuso la convocatoria a nuevas elecciones generales. Desde el Gobierno nacional acusaron a Morales de alentar y financiar las protestas con el objetivo de utilizar el conflicto para su reposicionamiento político ante la justicia.

Del reclamo social al conflicto político

Analistas y sociólogos locales coinciden en que el conflicto mutó de una base de reivindicaciones económicas a un problema estrictamente político. Muchos de los manifestantes actuales son antiguos votantes de Paz que hoy se sienten defraudados por el ritmo de los ajustes económicos.

El intento gubernamental de establecer un “corredor humanitario” para el paso de suministros básicos no tuvo éxito debido a la acción de grupos violentos que atacaron a fuerzas de seguridad. Mientras tanto, una nueva marcha se dirige este lunes hacia la plaza Murillo, centro del poder político boliviano.

La resolución del conflicto queda ahora supeditada a la aceptación de estas medidas económicas por parte de la Central Obrera Boliviana (COB) y los sindicatos agrarios.