Justicia. La Corte Suprema de EE.UU. rechazó el intento de Trump de eliminar la ciudadanía por nacimiento
El máximo tribunal estadounidense resolvió por 6 votos contra 3 que los hijos de inmigrantes nacidos en territorio estadounidense siguen siendo ciudadanos desde el nacimiento. El mandatario republicano cuestionó el fallo y anticipó que buscará cambiar la ley a través del Congreso.
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes el intento del presidente Donald Trump de poner fin a la ciudadanía por nacimiento y ratificó que los hijos de inmigrantes nacidos en territorio estadounidense continúan siendo ciudadanos desde el momento de su nacimiento, tal como establece la Constitución desde hace más de 150 años.
En un fallo adoptado por seis votos contra tres, el presidente del tribunal, John Roberts, sostuvo que los niños nacidos en Estados Unidos de padres que se encuentran en el país de forma temporal o irregular son ciudadanos estadounidenses al nacer, en virtud de la Enmienda 14 de la Constitución.
El intento de Trump para modificar una política vigente desde 1868
Trump había intentado restringir ese derecho mediante una orden ejecutiva, al sostener que los hijos de inmigrantes indocumentados y de algunos extranjeros con estadías temporales no están "sujetos a la jurisdicción" de Estados Unidos y, por lo tanto, no deberían acceder automáticamente a la ciudadanía.
La decisión representa un duro revés para uno de los principales ejes de su política migratoria.
Tras conocerse el fallo, el mandatario criticó la resolución en su red Truth Social y aseguró que continuará impulsando cambios a través del Congreso.
"Es una pena. El Congreso debería empezar hoy mismo a trabajar para poner fin a una ciudadanía por nacimiento costosa e injusta para nuestro país", escribió.
Congress should start TODAY to work on ending expensive and unfair to our Country, Birthright Citizenship. pic.twitter.com/4HNC7Sfi8M
— The White House (@WhiteHouse) June 30, 2026
El fundamento de la Corte Suprema
La ciudadanía por nacimiento rige en Estados Unidos desde 1868, cuando fue incorporada a la Enmienda 14 tras la Guerra Civil, originalmente para garantizar los derechos de los antiguos esclavos.
En la opinión mayoritaria, Roberts afirmó que la Constitución garantiza ese derecho a "toda persona nacida libre en esta tierra" y remarcó que la ciudadanía "era y sigue siendo el derecho a tener derechos y a participar libremente en la comunidad política".
"Mantenemos esa promesa hoy", escribió el magistrado.
La división dentro del tribunal
Los jueces conservadores Clarence Thomas, Neil Gorsuch y Samuel Alito votaron en contra del fallo.
Thomas sostuvo que la Enmienda 14 está siendo utilizada para fines políticos distintos de aquellos para los que fue creada y argumentó que originalmente estaba destinada a personas que ya eran estadounidenses.
Por su parte, Alito calificó la decisión como "un grave error" al considerar que otorga la ciudadanía "a prácticamente cualquier persona que nazca en el país", incluso a quienes viajan con el único objetivo de que sus hijos obtengan ese beneficio.
Reacciones políticas
La decisión fue celebrada por organizaciones defensoras de los derechos civiles y por dirigentes demócratas.
El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, afirmó que la Corte "confirmó finalmente que todas las personas nacidas en Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses" y sostuvo que "no hay, ni habrá, dudas sobre ello".
Desde la Casa Blanca, en cambio, el jefe de gabinete Stephen Miller cuestionó con dureza la resolución y la calificó como "una de las decisiones más destructivas e indignantes" de la historia del máximo tribunal. Además, sostuvo que "la ciudadanía estadounidense no es un derecho de nacimiento para todo el mundo".

