Esperanza. Búsqueda en Venezuela: detectaron calor corporal a 10 metros de profundidad donde estaría el nene argentino
El hallazgo coincide con la señal del celular de Lucas Gámez, de 8 años, quien quedó atrapado tras el colapso de un edificio en La Guaira.
Equipos de rescate detectaron calor corporal y la señal de un teléfono celular a unos diez metros de profundidad entre los escombros de un edificio en La Guaira, Venezuela. El descubrimiento renovó las esperanzas de hallar con vida a Lucas Gámez, un niño de 8 años nacido en Argentina que desapareció tras el doble terremoto del pasado miércoles.
El hallazgo fue confirmado por Marco Gámez, padre del niño, quien detalló que los instrumentos de medición especializados arrojaron registros de calor de entre 26 y 36 grados. La ubicación detectada coincide exactamente con el punto desde donde emite señal el dispositivo móvil que el niño utilizaba habitualmente para juegos.
En una entrevista exclusiva con La Voz En Vivo, su padre, Marco Gámez, compartió detalles de las tareas de rescate y la profunda angustia que atraviesa la familia mientras brigadas internacionales trabajan en el lugar.
Señales de vida bajo los escombros
Los expertos que trabajan en la zona de desastre indicaron que, por las dimensiones del registro térmico, es muy probable que se trate de un niño. El sismo removió profundamente las bases de concreto y asfalto de las edificaciones, lo que dificulta el acceso rápido a los niveles inferiores.
Lucas se encontraba en Venezuela visitando a un tío para pasar un día de playa cuando ocurrió la catástrofe. Según los registros, el pequeño ingresó a un ascensor para dirigirse al tercer piso de un edificio justo antes de que la estructura colapsara por completo.
"Estamos muy esperanzados, tenemos mucha fe y confianza en Dios en que Lucas pueda ser encontrado", expresó su padre en declaraciones a medios internacionales. El hombre describió la situación en la zona de La Guaira como "una zona de guerra" debido a la magnitud de los daños.
Dificultades en el operativo de rescate
Las labores de búsqueda debieron suspenderse momentáneamente durante la madrugada de este martes debido a una lluvia constante en la región afectada. Sin embargo, los especialistas retomaron las tareas al confirmar que el concreto no absorbió humedad que pusiera en riesgo la estabilidad de los escombros.
El operativo internacional aguarda la utilización de grúas de gran porte para remover bloques de concreto de manera segura y sin comprometer los huecos de aire. El objetivo primordial de los rescatistas es alcanzar la profundidad de diez metros donde se concentran las señales detectadas.
La familia de Lucas ya atravesó momentos de angustia previa tras una falsa alarma el domingo pasado, cuando se creyó haber hallado al niño. En aquella oportunidad, los rescatistas suizos confirmaron tras una hora de espera que se trataba del cuerpo de una persona adulta.



