La Voz En Vivo. Conflicto en Medio Oriente: por qué Trump retomó los ataques contra Irán y el papel clave de Israel
El analista internacional Claudio Fantini explicó en el streaming La Voz En Vivo las razones del fracaso de la tregua y el desgaste político de Washington ante el régimen persa.
La reciente escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán responde a la percepción del gobierno de Donald Trump de que el acuerdo de paz previo representaba una derrota política para Washington.
Según el análisis brindado por el especialista Claudio Fantini con La Voz En Vivo, el memorándum de entendimiento firmado en Versalles otorgaba ventajas sustanciales al régimen de Teherán.
Esta situación generó en la Casa Blanca la necesidad de revertir un pacto que era visto globalmente como un triunfo para los ayatolás. El acuerdo inicial, que planteaba una transición de 60 días hacia la paz, comenzó a tambalearse por su fragilidad estructural y la falta de respaldo interno en Estados Unidos.
Internas en el poder iraní
Dentro del régimen iraní, la tregua profundizó las diferencias entre el ala política, encabezada por el presidente Masud Pezeshkian, y la cúpula militar de los Guardianes de la Revolución. Mientras el sector político buscaba beneficios económicos, los sectores más radicales sabotearon las negociaciones desde su inicio.
“El ala dura del régimen, el músculo militar más fuerte y fanático, casi que saboteaba las negociaciones y los acuerdos desde un principio”, señaló Fantini.
Para el ala política de Irán, el pacto significaba el levantamiento de restricciones a las exportaciones petroleras y el acceso a los mercados norteamericanos. Incluso, se preveía una ayuda de 300 millones de dólares para iniciar la reconstrucción de los daños causados por la guerra.
El incidente en el Estrecho de Ormuz
El factor desencadenante de la nueva ofensiva fue una serie de tres ataques consecutivos contra buques cisterna en el Estrecho de Ormuz. Estas embarcaciones intentaban navegar cerca de la costa de Omán para evitar el pago de peajes impuestos por las fuerzas iraníes.

Este episodio fue definido como "la gota que colmó el vaso" para la administración de Trump, que ya buscaba una salida de emergencia decorosa ante un conflicto ruinoso. La imposibilidad de unificar las posturas políticas, religiosas y militares en Irán dificulta cualquier principio de solución estable.
La influencia de Netanyahu
El análisis destaca que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, fue fundamental para convencer a Trump de iniciar las hostilidades con un diagnóstico que resultó errado. Netanyahu planteó una guerra corta con una "victoria total" que se alcanzaría en un plazo de tres o cuatro semanas.
“Trump compró ese diagnóstico y se encontró que lo llevó al laberinto del minotauro, por eso se enojó tanto con Benjamín Netanyahu”, explicó el analista. El objetivo inicial de Washington era la destrucción absoluta del régimen o su capitulación incondicional, metas que no se cumplieron.
Desgaste político en Washington
A diferencia de la autocracia iraní, el gobierno de los Estados Unidos enfrenta el agotamiento de su "músculo político" debido a las presiones de la opinión pública y el Congreso. Mientras Teherán no lidia con una prensa independiente, Trump debe justificar los costos de un conflicto de larga data.
El retorno a las acciones bélicas muestra a un Trump atrapado en una situación compleja de la cual no es fácil salir. Pese a la superioridad militar estadounidense, la persistencia del régimen iraní ha transformado la promesa de una victoria rápida en un estancamiento geopolítico.

