Ucrania intensificó en los últimos días su ofensiva contra la infraestructura logística rusa al ampliar los ataques desde las rutas terrestres hacia las vías marítimas que abastecen a Crimea.
Según Kiev, decenas de barcos fueron alcanzados en el mar de Azov, en una operación destinada a dificultar el transporte de combustible hacia la península anexada por Moscú.
La nueva ofensiva forma parte de la estrategia ucraniana denominada "bloqueo logístico", que busca interrumpir las líneas de abastecimiento rusas tanto por tierra como por mar.
Ucrania asegura haber atacado al menos 25 barcos
El comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, Robert Brovdi, conocido por el alias "Magyar", afirmó que al menos 25 embarcaciones fueron alcanzadas e incendiadas durante los últimos cuatro días en el mar de Azov.
El alto mando militar ucraniano elevó incluso esa cifra y aseguró que fueron impactados 36 barcos, aunque aclaró que algunos pudieron haber sido atacados más de una vez. Hasta el momento, esos datos no pudieron ser verificados de forma independiente.
Según Ucrania, gran parte de las embarcaciones pertenecían a la denominada "flota en la sombra", utilizada por Rusia para transportar petróleo y combustibles pese a las sanciones internacionales.
Overnight, Ukrainian attack drones carried out the single largest maritime strike of the war, hitting 8 sanctioned Russian tanker ships, 1 dry cargo vessel, and 1 ferry north of the Kerch Strait. pic.twitter.com/VIUnF3rLIJ
— OSINTtechnical (@Osinttechnical) July 7, 2026
El objetivo: cortar el abastecimiento de Crimea
Los ataques se concentraron en la zona del estrecho de Kerch y del mar de Azov, una vía estratégica para abastecer de combustible a Crimea.
Brovdi sostuvo que dos de los petroleros alcanzados transportaban unas 7 mil toneladas de combustible cada uno desde la región rusa de Taganrog hacia la península.
Según informó la BBC, imágenes satelitales mostraron además una gran columna de humo frente a la costa de Crimea y el desplazamiento de unas 20 embarcaciones hacia el mar Negro tras los primeros ataques.
Entre los barcos que Kiev afirmó haber alcanzado figuran los petroleros Venera-3, Sanar-1, Sanar-17, Klimena, Thetis, Alexey Savrasov y Penelopa, además del ferry de pasajeros SKS One y un buque granelero atacados en el puerto de Kerch.
También hubo ataques en el mar Negro
La ofensiva no se limitó al mar de Azov.
El Estado Mayor ucraniano difundió imágenes de un dron naval atacando al petrolero Blue, sancionado internacionalmente, en un operativo que, según Kiev, ocurrió cerca de Yalta, en la costa sur de Crimea.
El video muestra cómo la embarcación no tripulada esquiva disparos antes de aproximarse al casco del buque, aunque el lugar exacto del ataque no pudo ser confirmado de forma independiente.
Continúan los ataques contra refinerías y depósitos de combustible
La campaña marítima coincide con una nueva ola de ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa.

En los últimos días también fueron alcanzados depósitos de combustible en las regiones de Tver, Stavropol y Rostov, mientras que semanas atrás Ucrania había golpeado el puerto petrolero de Kerch.
El presidente Volodímir Zelensky defendió esta estrategia al sostener que Rusia debe "sentir que es su propio Estado el que está librando esta guerra".
Crecen los problemas de abastecimiento en Rusia
La ofensiva se produce en un contexto de crecientes dificultades para el suministro de combustible en Rusia.
Según autoridades rusas, Crimea necesita unas 70 mil toneladas mensuales de combustible, volumen cuya provisión Moscú había prometido reforzar por vía terrestre y marítima.
Sin embargo, medios y analistas militares rusos reconocen que los ataques complicaron seriamente esa logística. En paralelo, continúan registrándose faltantes y racionamientos de combustible en gran parte del país, mientras el Gobierno prohibió las exportaciones de diésel para priorizar el abastecimiento interno.
Incluso canales militares prorrusos criticaron la escasa protección de los petroleros y señalaron que la Flota del Mar Negro permanece prácticamente confinada en el puerto de Novorossiysk, con una capacidad cada vez más limitada para escoltar los convoyes de abastecimiento.
Trump habló de una escalada
Durante la cumbre de la Otan celebrada esta semana en Ankara, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la estrategia de drones ucraniana como una "escalada", aunque consideró que también podría contribuir a acelerar el final del conflicto.
Mientras tanto, la intensificación de los ataques evidencia que Ucrania busca profundizar la presión sobre las capacidades logísticas rusas, golpeando ahora no solo las rutas terrestres hacia Crimea, sino también el abastecimiento marítimo que sostiene las operaciones militares de Moscú en la península.