Pánico. Un celular explotó en un vuelo de Londres a Las Vegas y obligó a un operativo de emergencia
El incidente ocurrió durante el tramo final del viaje, lo que obligó a la tripulación a activar de inmediato los protocolos de seguridad para controlar las llamas antes del aterrizaje.
Este lunes, los pasajeros del vuelo 271 de British Airways, que cubría la ruta desde Londres hacia Las Vegas, vivieron momentos de extrema tensión cuando un teléfono celular se incendió en plena cabina.
El incidente ocurrió durante el tramo final del viaje, lo que obligó a la tripulación a activar de inmediato los protocolos de seguridad para controlar las llamas antes del aterrizaje.
Detalles del incidente y aterrizaje
Según los reportes, el fuego se originó en un dispositivo electrónico y llegó a dañar parte del interior de la aeronave. Ante la gravedad de la situación, el piloto informó al control de tráfico aéreo y solicitó asistencia de urgencia en tierra en el Aeropuerto Harry Reid, en Nevada.
Como medida preventiva, bomberos del condado de Clark se desplegaron en la pista para recibir a la aeronave. El avión logró aterrizar de manera segura cerca de las 14.30, y se informó que el desembarque se completó sin heridos. La aerolínea confirmó que el operativo en tierra se mantuvo activo para asegurar que el dispositivo no volviera a emitir humo o calentarse tras el contacto con la pista.
Investigación en curso
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos abrió una investigación formal para determinar la causa exacta de la falla. Los peritos buscan establecer si el celular se estaba cargando en ese momento, si presentaba daños previos o si se trató de un defecto interno de la batería.
Por el momento, no se dio a conocer la marca ni el modelo del teléfono involucrado.
El riesgo de las baterías de litio
Este caso vuelve a poner el foco sobre el peligro que representan las baterías de iones de litio en los vuelos comerciales.
Esta tecnología, presente en celulares, notebooks y cargadores portátiles, puede experimentar lo que se conoce como "fuga térmica": un proceso donde la batería eleva su temperatura de forma acelerada, libera gases y puede generar un incendio difícil de controlar en espacios cerrados.
Expertos señalan que estas fallas pueden ser provocadas por:
- Golpes o daños físicos.
- Sobrecalentamiento o defectos de fabricación.
- Problemas durante la carga de energía.
Debido a estos riesgos, las normas de seguridad aérea exigen que las baterías sueltas y los power banks viajen siempre en el equipaje de mano, permitiendo así que la tripulación detecte cualquier anomalía y actúe rápidamente antes de que la situación escale.
La FAA permite el transporte de baterías de hasta 100 Wh, requiriendo autorización especial para aquellas que superen esa capacidad.

