Tensión. Cuba debate una histórica apertura económica para enfrentar la crisis, pero sin cambios políticos
El Partido Comunista analiza un paquete de reformas que busca impulsar al sector privado, atraer inversiones y reducir el peso del Estado. La iniciativa surge tras la presión ejercida por Estados Unidos.
El Partido Comunista de Cuba (PCC) inició este miércoles un plenario extraordinario para debatir un amplio paquete de reformas económicas que podría representar uno de los cambios más significativos en el modelo de gestión de la isla en las últimas décadas.
La propuesta fue impulsada por el líder del régimen Miguel Díaz-Canel y cuenta con el respaldo de un grupo de economistas y especialistas que plantean la necesidad de introducir transformaciones estructurales para reactivar una economía afectada por la escasez de combustible, la caída de la producción y las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos.
El plan, que podría ser aprobado antes del cierre de la semana, apunta a ampliar el espacio para la actividad privada, atraer inversiones y reducir el peso del Estado en distintos sectores productivos.
Sin embargo, las reformas no contemplan modificaciones en el sistema político ni en el rol del Partido Comunista como única fuerza legal del país.

Las medidas que están en discusión
Entre las iniciativas analizadas por la dirigencia cubana figura una mayor apertura al sector privado y la eliminación de restricciones que actualmente limitan el crecimiento de pequeños y medianos emprendimientos.
Las propuestas incluyen descentralizar la aprobación de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), eliminar topes de contratación de empleados y facilitar el acceso a tierras para proyectos productivos.
También se estudia poner fin al monopolio estatal sobre el comercio exterior, una de las demandas históricas de economistas y empresarios que consideran que la medida podría dinamizar las exportaciones y las importaciones.
Además, el Gobierno busca habilitar nuevos mecanismos para captar inversiones privadas y fomentar una mayor participación de cubanos residentes en el exterior.
Inversión extranjera y turismo
Otra de las iniciativas impulsadas por Díaz-Canel apunta a ampliar la llegada de capitales extranjeros. Se propondrá permitir que cubanos no residentes puedan invertir directamente en proyectos dentro de la isla, una posibilidad inédita desde el triunfo de la Revolución en 1959.
Las reformas también contemplan cambios en el sector turístico, con la incorporación de nuevos actores privados y mayores incentivos para la inversión. A su vez, el Gobierno pretende introducir modificaciones en áreas como la agricultura, el mercado inmobiliario y el comercio exterior, sectores considerados estratégicos para la recuperación económica.
La peor crisis en décadas
Cuba atraviesa una de las crisis más profundas desde la Revolución encabezada por Fidel Castro, con problemas crónicos de abastecimiento, inflación, caída de la producción y extensos cortes de energía eléctrica.
En distintas regiones del país se registran apagones que pueden superar las 20 horas diarias, mientras que la falta de combustible afecta el transporte público, la actividad industrial y la producción agrícola.

La situación derivó en un creciente malestar social que se expresa a través de protestas y reclamos ciudadanos en distintas ciudades de la isla.
Economistas analizan el modelo de Vietnam
Entre los asesores que participaron en la elaboración de las propuestas se encuentra el economista Omar Everleny Pérez, exdirector del Centro de Estudios de la Economía Cubana y profesor de la Universidad de La Habana.
El especialista planteó en reiteradas ocasiones la necesidad de que Cuba avance hacia un modelo similar al implementado por Vietnam, que mantuvo un sistema político de partido único mientras incorporó mecanismos de mercado y una mayor apertura económica.
Las reformas deberán ser aprobadas primero por el Comité Central del Partido Comunista y posteriormente pasarán a consideración de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
No obstante, analistas consideran que el Parlamento respaldará la decisión que adopte la conducción partidaria, dado el peso político que mantiene el PCC dentro de la estructura institucional cubana.





