¿Es cierto? Mario Pergolini recordó la vez que le rompió el parabrisas a Lucho Avilés: "Era muy joven"
El conductor recordó al periodista de chimentos a siete años de su fallecimiento. Contó que fue a buscarlo al canal porque había dicho algo que no era cierto.
A Mario Pergolini le encanta sorprender al público con sus anécdotas en cada emisión de Otro día perdido (El trece). Este lunes, el conductor recordó a Lucho Avilés con una mezcla de humor y nostalgia.
Cumpliéndose siete años del fallecimiento del periodista de espectáculos que se convirtió en un referente, el conductor de El trece compartió una historia que vivió con el ícono de la televisión argentina.
Junto a Agustín “Rada” Aristarán y Evelyn Botto, Pergolini lanzó: “Yo le rompí un parabrisas”. Este fue el resultado de un malentendido profesional hace más de 20 años.
Según contó, la situación se desencadenó porque Avilés había dicho “algo que no era” respecto a su vida, entonces Pergolini lo fue a buscar al canal, y como no fue recibido, al cruzarse con él a la salida del estudio, le pidió que bajara de su auto.
“Y justo había una adoquín ahí a un costado”, explicó, mientras recordaba los detalles y reflexionaba sobre el costo del parabrisas roto.
El periodista admitió que nunca fue muy cercano a “la gente de los chismes” y que dejó de consumir ese tipo de programas cuando él mismo se volvió el centro de los rumores y las especulaciones. “Si se decía una mentira, le creían y después era un problema para uno”, reflexionó Pergolini entre risas.
La negativa de Lucho Avilés
Hace varios años, el ícono del periodismo de chimentos tuvo la oportunidad de responderle públicamente a Mario Pergolini respecto a la anécdota del parabrisas, ya que el conductor de Otro día perdido (El trece) había contado esta historia en otras ocasiones.
“Mario se equivocó, a mí nunca me rompió nada. Pienso que si quiso hacer un show, es algo demasiado tonto. Nunca discutimos”, desmintió Avilés en una entrevista concedida en 2018.
Avilés agregó que jamás existió una pelea particular ni un enfrentamiento directo, y que las diferencias entre ambos eran profesionales y giraban en torno al tipo de periodismo que debían hacer. “No nos llevábamos bien ni mal, pero normal. Incluso fui invitado al programa de él, antes de CQC. No sé si pudo haber sido el coche de otra persona, pero el mío no fue”, dijo.




